El Caído incorpora la condición de Carmelita y nombra al Padre Manosalvas hermano de honor

Tal y como adelantamos en Gente de Paz el pasado 3 de marzo, la Hermandad de Jesús Caído ha propuesto a sus hermanos la incorporación del título de Carmelita al nombre de la Hermandad lo que, tras recibir la preceptiva aprobación de los hermanos de la corporación ha implicado la modificación de la reforma de estatutos. No conviene olvidar que la sede canónica de la Hermandad de Jesús Caído es la Iglesia Conventual de San José, situada en la cúspide de  la Cuesta de San Cayetano lugar en el que radica la comunidad de Carmelitas Descalzos de la ciudad de San Rafael donde, además de los titulares de la cofradía penitencial, recibe culto Nuestra Señora del Carmen Coronada, por lo que la vinculación de la hermandad con los carmelitas es pública y notoria.

De hecho, según los primeros antecedentes de la hermandad, la devoción al Nazareno Caído viene promocionada por la orden carmelitana y culmina, en el caso de Córdoba, con la donación de esta imagen por parte del canónigo catedralicio Francisco Bañuelos y Murillo hacia 1676. Tal es la relación de la hermandad con los carmelitas que la fundación de la Cofradía acontece en 1765 dado el fervor hacia la imagen de Jesús del prior de la comunidad carmelita, Fray Andrés de Santa María, quien impulsa la formación de la corporación cuyo primer hermano mayor fue José Julián Vázquez, como consta en la inscripción de la demanda de plata, la pieza más antigua conservada por la hermandad.

La hermandad ha explicado que aunque el título se había concedido en diciembre, no se ha hecho efectivo hasta ahora, cuando ha sido aprobado por el Cabildo de Hermanos. El cabildo aprobó por unanimidad la inclusión del título de «Carmelitana» al nominativo de la Hermandad. Por otra parte, se tendrán que modificar los escudos de algunas insignias que sólo mantenían el escudo central de la Hermandad. El título ha sido concedido por Fray Saverio Cannistrá, Prepósito General de la Orden, con fecha 3 de diciembre de 2018. Anteriormente, ya se habían iniciado las gestiones para esta concesión, de forma que el Secretario de la Hermandad, con el consejo del padre Juan Dobado, presentó el expediente, que posteriormente fue visado en Roma, en la Casa General.

El texto de la solicitud – ver documento completo -, especifica que la Pontificia, Real, Venerable e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad ruega tenga a bien admitir y tramitar la solicitud de carta de hermandad carmelitana a la autoridad competente en la Orden de Carmelitas Descalzos, si así lo considera pertinente, por la que solicita a la autoridad cualificada de la Orden de Carmelitas Descalzos le sea otorgada la carta de Hermandad Carmelitana por los motivos y fundamentos que se exponen a continuación:

Una solicitud fundamentada en que la hermandad fue fundada por un carmelita, fray Andrés de Santa María, gran impulsor de la misma, la imagen de Jesús Caído fue donada al convento carmelita de San José incluso antes de que existiera la hermandad y siempre ha tenido una gran devoción por parte de los cordobeses y que la imagen titular de la hermandad, Nuestro Padre Jesús Caído, representa una de las escenas pasionistas habituales en conventos carmelitas, impulsadas por la visión del Nazareno de San Juan de la Cruz, que se representa a su vez en la bóveda del templo del convento de San José. Adicionalmente, se documenta la utilización de la cartela carmelita en el escudo de la hermandad durante el siglo XX. Igualmente se alega, la pertenencia de la hermandad, desde su fundación, al convento carmelita de San José, contando con directores espirituales del propio convento, la colaboración entre la hermandad y el convento en la restauración de la capilla de Jesús Caído, sufragada por la hermandad, así como en la de las imágenes titulares.

Tras la aprobación, la hermandad se compromete a utilizar, respetar y defender el carácter carmelitano en lo que atañe a los seglares y las obligaciones propias de una hermandad penitencial dentro del ámbito carmelitano, profundizar en el conocimiento de las enseñanzas de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, para aplicarlas en la vida diaria de la hermandad y mostrarlas a todos los hermanos, incorporar el título de Carmelitana en la denominación de la hermandad, utilizar el escudo carmelita asociado al propio, la elaboración de insignias y atributos representativos que incorporen la simbología carmelita y a añadir fundamentos iconográficos propios del Carmelo a enseres o manifestaciones artísticas y devocionales de la cofradía.

Un nombramiento cargado de emotividad

Además, los hermanos aprobaron la concesión del nombramiento, a título póstumo del Padre Manosalvas como hermanos de honor de la cofradía. El Padre Manosalvas, fallecido en julio de 2018, volvía en 2017 a ser consiliario de la hermandad de Jesús Caído tras el periodo 2002-2005. Además, también era consiliario de la archicofradía de la Virgen del Carmen y dirigía el convento así como el colegio. El fallecimiento repentino sucedió mientras regresaba de una breve estancia en Cádiz. Su intensa labor docente y apostólica será siempre recordada entre la comunidad educativa del Colegio del Carmen, en ambas corporaciones cordobesas y ahora de manera singular en la de Jesús Caído que ha otorgado este merecido reconocimiento a una figura inolvidable.