A paso mudá, Opinión

El camino de la música procesional

Los últimos años en el mundo de la música cofrade están siendo muy intensos, donde algunas marchas de gran calidad se ven en el olvido, mientras otras de estilo más “moderno” ven la luz; Mi pregunta es, ¿cuántas marchas se están estrenando en los últimos años? Actualmente, hay autores muy formados, pero otros no tanto (a nivel de estudios), y se accede al motivo del “pellizco”. Las marchas con este concepto son las buenas, y las otras las raras.

En otros tiempos, el número de marchas estrenadas en un año seguramente fuese menor que en la actualidad. O, mejor dicho, los compositores realizaban un número más reducido de composiciones a lo largo de un año. Este hecho, ha llevado a que las marchas de un compositor, llamémoslo “X”, sean en muchos casos primas hermanas unas de otras. Si hace años, por ejemplificar, un compositor escribía unas 3 marchas a lo largo del año, a día de hoy escribiría el doble seguramente.

Entonces, ¿cuál es el camino de la música procesional? El monopolio de las composiciones está servido: las bandas grandes crean marchas al nivel de bandas grandes, mientras que las pequeñas, intentan imitar a las grandes. Por lo cual, en la mayoría de los casos, las grandes se benefician económicamente mientras las pequeñas todo lo contrario.

De hecho, algunas composiciones se están escuchando en otros estilos, en macroconciertos como puede ser de autores como C-Tangana, en un ámbito totalmente fuera de las cofradías. Cierto es, que la música procesional está cada vez más lejos de aquellas composiciones con un sello único, lo que quizá sí sería el famoso “pellizco”.

Sigamos en la lucha.