El cirio | Cofrade Ejemplar

Desde este lugar donde escribo mi Cirio reflexiono sobre lo que para mí es un cofrade ejemplar. Es evidente que un cofrade ha de ser cristiano, ya que si no estás bautizado no puedes ser hermano de ninguna Hermandad y si no eres hermano no eres cofrade. Y ahora cada uno puede distinguir a un buen hermano de su cofradía, a un cristiano de verdad o a un cofrade ejemplar.

Todos conocemos a muchos de ellos. No se trata de un sabelotodo de la liturgia, no hace falta ir a Misa a diario. No nos referimos a aquellos cuya vida es solo la Cofradía o a los que presumen de conocer a muchos curas, ni de los que están en la Junta solo por el cargo. Yo me refiero a cristianos de verdad, personas normales como tú y yo.

Hay cofrades que van a Misa los domingos, cofrades que solucionan sus inconvenientes leyendo la Biblia, cofrades que aman a sus Titulares, siendo los últimos de la fila. Hay cofrades que dan el consejo perfecto a los jóvenes, cofrades que llevan en su cara una sonrisa para todo el que llega por primera vez. Yo conozco a muchos cofrades así, reconocidos en su ámbito profesional y laboral, cofrades creíbles (eso que solo se gana con una vida ejemplar), también hay cofrades que siempre han pensado en no dañar al hermano. Tan fácil, y tan difícil, como esto. Todos tenemos personas de referencia que serían merecederos del título de Cofrade Ejemplar.

Solo el hecho de que intentemos parecernos a ellos, ya los pone como verdaderos ejemplos. En cada Cofradía hay como mínimo uno. En cada Cofradía y en cada momento hay un cofrade ejemplar, un cofrade al que todos respetan y admiran por sus valores y su vida de fe, porque siempre hizo el bien, por su entrega, su constancia y su saber.

Seguro que los más mayores al leer este artículo habéis pensado en esas personas…. En Rafael Serrano, Pepe Campos, Joaquín Fenoy, Pepe Vivas, Pepín Aguilera, Andrés Valverde, Enrique León, Juan Rodríguez… Y podría seguir, aunque muchos no conozcáis ya estos nombres. Pero ellos son historia viva de nuestras Cofradías y de nuestra Semana Santa. Y si los conoces o los has conocido, siéntete orgulloso de recordar que tienes una referencia muy cercana a quien imitar y si aún viven, díselo, se sentirán orgullosos.

Esta semana han otorgado el titulo de Cofrade Ejemplar, y después de leer esto, solo diría como la parábola del Sembrador… «Quien tenga oídos, que oiga».