El Cirio | ¿Habría que controlar las extraordinarias?

El centro histórico de Córdoba suele ser testigo de diferentes eventos. La cabalgata de los Reyes Magos, las fiestas y cabalgata del Carnaval, las procesiones de Semana Santa, Las Cruces, Las Romerías, los Patios, manifestaciones, desfiles militares han cambiado la vida habitual de los cordobeses que viven o trabajan dentro de las calles del centro. Sin embargo, en los últimos años se han sumado a este latir un fenómeno nunca visto antes en la capital: la realización de procesiones extraordinarias fuera de sus fechas habituales. Sin ir más lejos, este pasado sábado con la Extraordinaria de la Hermandad del Buen Suceso.

Este tipo de manifestaciones públicas de fe, no recogidas en los estatutos de las Hermandades y que se realiza fuera de las fechas habituales, ya sea una cofradía de Pasión o de Gloria, destaca por celebrar una efeméride importante en la historia de la hermandad que decide poner en la calle a sus Sagradas Imágenes. Suelen ser aniversarios de talla, de advocación, de creación o fusión de la Hermandad, proclamaciones de Dogmas y Coronaciones Canónicas han sido, en los últimos años, los principales motivos que han llevado a realizar una salida de estas características. En la última década, en Córdoba se han celebrado más de 25 procesiones de este tipo.

En Córdoba, este tipo de celebraciones no requieren el visto bueno del Obispado para su puesta en escena. Cada Hermandad decide cuando realizar dicha Procesión y al Obispado solo le informa de la misma. Y ahí es donde entra mi opinión, y la vuestra ¿Qué opináis sobre esto? ¿Debe el Obispado dar el visto bueno a estas salidas extraordinarias? ¿Desde la delegación de Hermandades y Cofradías, deberían de revisar cada solicitud de manera particular?

Mi respuesta es un sí rotundo. Bajo mi opinión la Delegación de Hermandades y Cofradías debería, en base a ello, tomar la decisión de permitir la celebración de esa salida extraordinaria o no. Yo iría más lejos, desde la Delegación crearía un reglamento para regular estas procesiones, tal y como el Arzobispado de Sevilla ha realizado, con el fin de establecer unos criterios mínimos de celebraciones. Yo lo tengo claro, salidas extraordinarias cada 50 o 100 años.

El debate está servido. Un debate que se abre entre cofrades y ciudadanos, que se ven a la vez beneficiados y perjudicados por un fenómeno que ha ido en aumento con los años. Y que puede llegar a algo que ya no se pueda controlar. Y tú, cofrade: ¿qué opinas de esto?