El cirio | Jueves de Corpus, como Dios manda

Comenzamos la semana del Corpus. Y en nuestra Ciudad terminará la semana con la procesión de la Custodia de Arfe con Jesús Sacramentado por las calles de Córdoba. Una procesión que como «Dios manda» debería de ser el Jueves.

La fiesta del Corpus Christi (Cuerpo de Cristo), también llamada Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, Corpus Domini o fiesta de Dios, es una festividad de la Iglesia católica que tiene como misión, a través de la adoración pública de la sagrada forma, realzar la presencia de Jesucristo que tiene lugar durante el sacramento de la Eucaristía.

Esta fiesta se celebra oficialmente en la Iglesia Católica el jueves después del domingo de la Santísima Trinidad, sesenta días después del Domingo de Resurrección. Un día de la semana muy significativo para los católicos ya que, también, fue en jueves cuando tuvo lugar la Última Cena. Una conexión entre ambas fiestas que recuerda que la adoración al Cuerpo de Cristo no es, únicamente, devoción personal, sino que tiene una dimensión, también, comunitaria.

Sin embargo, en la actualidad, la celebración de esta fiesta en jueves no es algo común a toda la iglesia, a pesar del ya tradicional refrán español: «Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión«.

En muchas diócesis españolas la fiesta del Corpus Christi ha pasado a celebrarse el domingo siguiente a la Santísima Trinidad, dos semanas después de Pentecostés. El motivo principal que un gobierno socialista se cargó de un plumazo que el Corpus fuera fiesta nacional. Y lógicamente al ser día laborable deslucía la fiesta.

En los lugares donde es fiesta local y no es laborable se celebra el jueves, y es un día de precepto para los católicos.

El origen de la fiesta de Corpus Christi se remonta al siglo XIII cuando en la abadía de Cornillón (Lieja, Bélgica), su priora, Santa Juliana, logró permiso del obispo para hacer una celebración especial en honor al Cuerpo de Cristo, al que tenía gran devoción. A los 16 años, la santa belga tuvo una visión en la que la Iglesia aparecía como una luna llena con un punto oscuro, que significaba que faltaba una fiesta dedicada exclusivamente al Cuerpo de Cristo. Con el beneplácito del obispo, la santa logró que comenzaran a extenderse por la zona, y, posteriormente, por los países vecinos, numerosas celebraciones en honor a la corporeidad real de Jesús presente en el sacramento de la Eucaristía.

Aunque en la bula del Papa Urbano IV, en la que se establecía la fiesta del Corpus Christi, no se hablaba de ninguna procesión, muy pronto se empezó a coronar esta fiesta con una procesión en la que se sacaba a la calle la Hostia consagrada en una custodia. Estas primeras procesiones fueron acompañadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV, y se hicieron bastante comunes a partir del siglo XIV en ciudades como Colonia, París, Génova o Milán.

Las procesiones de Corpus Christi son una manifestación de adoración solemne y comunitaria en las que el sacerdote porta o acompaña la sagrada custodia en la que se sostiene la forma consagrada en un vidrio transparente.

En nuestro país, estas procesiones tienen lugar por las calles y plazas de las ciudades. Durante el tiempo que dura la celebración, los fieles suelen cantar y rezar en honor al Cuerpo de Cristo.

En nuestra Ciudad, lamentablemente, la festividad pasó al Domingo, para así poder aumentar la participación de fieles en las misas y Procesión de ese día.
Una participación que todavía no ha llegado a ser tan numerosa como aquellos Jueves de antaño. ¿El porque? Principalmente porque el Cabildo Catedral no está por la labor de potenciar en condiciones está festividad. Es verdad, que en los últimos años, se ha abierto a innovar y el Corpus en Córdoba está resurgiendo lentamente. Pero lo del Domingo de Corpus, es para otro «El Cirio«.

Pero a lo que voy y me llena de alegría es que poco a poco el Jueves de Corpus se está resurgiendo y a marcha avanzada, de manera especial a Hermandades y Parroquia que están incentivando este día tradicionalmente tan Eucarístico.
Lo comenzó la Hermandad del Remedio de Ánimas cuando recuperó que Jesús Sacramentado procesionara en su verdadero día. Y a ellos cada vez se suman más, la Hermandad de las Penas de Santiago, la Parroquia de Nuestra Señora de Belén junto a su Grupo Parroquial, la Parroquia del Santuario de la Fuensanta junto a su gente de la Bondad, y este año se incorpora la Hermandad de la Sentencia.

Y desde esta sección de opinión quiero felicitar y agradecer a todos ellos, que poco a poco vayan recuperando esa tradición que jamás tuvo que perderse para poder decir a boca llena… «Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión«.