Llegó enero, y con él, el comienzo de lo que nos gusta. ¿Es pronto? A partir de enero ya nada es pronto. Algunos sienten el pellizco y ese nervio contenido por lo que viene en el momento que ven que presentan el Cartel de Semana Santa, o empiezan el carrusel de igualás y así podemos seguir hasta el mismo Domingo de Ramos.
Algunos jamás sienten ni sentirán ese pellizco e ilusión que nos trae esta época. Ellos se lo pierden. Ojalá Dios les ilumine en la vida. Viene una época de cultos, de montaje de quinarios, de besamanos, de limpiar plata, de ensayos a altas horas de la noche, de ensayos en una nave con tu banda y sin poder hacer muchos compromisos, época de buscar nuevo capirote, de papeletas de sitio…
Nos viene una época de ilusionarnos con algo tan tonto como ver florecer el azahar, época de mudás, traslados y Vía Crucis y de redes sociales llenas de fotos de los mismos. Mes de nervios para los pregoneros y de párrafos que ahora no los ves igual que antes. Borrar y volver a escribir.
Tiempo de recordar a los que se fueron y dieron su vida por su Cofradía y que nos transmitieron los valores y el querer a tus titulares como ellos lo hicieron. Meses para inculcar a los mas pequeños la importancia de ésta época y el respeto de la misma y volver a transmitir lo que tu recibiste. Es nuestra misión en esta vida y para esta celebración.
En definitiva, disfrutad por lo que viene que esto se va en un santiamén y vosotros preocupados por otras cosas y en debates que no vienen al asunto.





