El Martes caótico

No hay que ser un cofrade especializado para darse cuenta de que el próximo Martes Santo pasará a los anales de la historia por el polémico trasfondo que se esconde detrás. Tantas son las cuestiones que bien podría convertirse en un folletín, si es que no lo es ya. Protagonistas escondidos en la sombra, llamadas a altas instancias para pedir su intervención en asuntos que se van de las manos y hasta reuniones secretas para ver de qué modo pueden frenarse ciertas actuaciones.

Pero cuando pensábamos que ya la historia comenzaba a aburrirnos aparece un nuevo revulsivo que nos hace centrar nuestra mirada en el próximo Martes Santo. Y no me refiero a ciertos abonados de la Campana que han enviado hasta cartas al Consejo protestando por los cambios del año pasado, ni a aquellos que incluso se niegan a hacer estación de penitencia si se repite el experimento del año pasado.

Me refiero al plan que el Consejo mostró a las hermandades del Martes Santo y que distribuye unos horarios que a más de uno le hacen pensar que la distribución de horarios e itinerarios va a acabar mostrándonos que es peor el remedio que la enfermedad. Más allá de las cuestiones que afectan a las cofradías y sus cortejos, sería interesante poner el foco en los cruces que van a acabar afectando a dos corporaciones. Y a otras dos, y… Pero ¿quién se ha encargado de elaborar semejante plan?

Echando un vistazo hay cortejos que van a sufrir bastante. Uno, leyendo semejante propuesta, tiene la impresión de que se ha buscado una reorganización de las cofradías donde quienes han quedado en último lugar han sido los cortejos. Y precisamente tendrían que haber sido esenciales a la hora de trazar este plan. Cruces, comprensión de los mismos… Se decía que para este año habría una reforma. También se comentaban reformas en la Madrugada, Miércoles Santo o Domingo de Ramos. Es tal la lista de problemas que van acumulándose sin encontrar solución.

Tantos que hay que comenzar por los que más ruido provocan. ¿Y van a decir ahora que no ha sido precipitada la decisión tomada respecto al Martes Santo?  Saldremos de dudas el 16 de abril.