El necesario compromiso con la Cofradía

Semana de alegatos y novedades en las Cofradías de Córdoba. Informaciones que luchan entre los «programas» de gobierno de los que se postulan a encabezar las Juntas de Gobierno de algunas corporaciones que se encuentran en pleno proceso electoral y otras que de manera sorpresiva -o no- dan titulares de los que se califican como «pelotazos».

Escojamos unas u otras informaciones, éstas, tienen un pilar que, no por básico, no se da con la suficiente asiduidad en algunas de las Cofradías que componen la cuadrilla de éstas en Córdoba. El eje central es el compromiso con la Hermandad y con la base de todo, que no es ni más ni menos que la devoción a Dios y su Santísima Madre.

De todas las informaciones me quedo con tres fundamentales que enumero. La primera de ellas versa sobre la declaración extraordinaria de David Torres que opta a la elección como Hermano Mayor en la Cofradía de la Estrella. En la misma, exponía la rotunda verdad sobre la extendida manía e imposición de tener que ostentar la condición de Hermano en muchas Hermandades para poder participar en una manifestación de Fe que ni se compra ni se vende, sólo se vive.

Si ese argumento se queda corto o demasiado «espiritual», hacemos ver que no pocas personas pueden llegar a pagar cuotas de hermano de cincuenta euros -aparte de papeletas de sitio y en alguno casos hábitos- y llegar  con dificultad o directamente no llegar a fin de mes, y todo eso sin contar menores de edad sin ingresos que ven con mayor dificultad la opción de acercarse al mundo penitencial. Mi enhorabuena al Sr. Torres.

La segunda que rescato y que también enmarco dentro del compromiso del que hablamos viene desde San Lorenzo de la mano de otra posible nueva Hermana Mayor, María del Carmen Hinojo, que entre algunas de sus metas en una hipotética legislatura, se encuentra la reseñable de realizar formaciones y acompañamientos espirituales a hermanos «mediante retiros, ejercicios espirituales, reuniones y convivencias para la consecución de este fin«.

Para terminar y como muestra con mayúsculas del compromiso con la Cofradía por encima de cualquier cosa o relación, encontramos a la Corporación de la Merced, Hermandad que cesaba a Juan Carlos Vidal como capataz del misterio de Coronación. Son algunas las voces que se opondrán a semejante cese tras muchos años de vinculación capataz-misterio, pero en los círculos cercanos a la Cofradía de San Antonio de Padua son muchos más los que celebran el cese por parte de la Junta de Gobierno que muestra de manera tajante y digna de admirar, que nada ni nadie se debe interponer -ni imponer- en una Hermandad.