El próximo Miércoles Santo podría deparar una auténtica revolución musical

Cuando aún se degusta en el paladar la esencia de la Semana Santa de 2018, trascurrido algo más de un mes de su conclusión, las distintas formaciones musicales y hermandades se afanan en planificar la que será la Semana Santa del próximo año, a través de renovaciones de contrato o, en su defecto, la búsqueda de nuevas opciones que satisfagan las necesidades de cada entidad. Todo apunta a que, en la ciudad de Córdoba, podría producirse una auténtica revolución el Miércoles Santo del próximo año en lo que a formaciones musicales se refiere, ya que diversas hermandades han decidido cambiar de acompañamiento musical para acompañar a sus sagrados titulares y otras podrían verse abocadas a hacerlo si se producen determinadas circunstancias, por lo que los rumores se han multiplicado en las últimas semanas.

Uno de los cambios más llamativos que podrían concretarse en esta jornada ecuatorial de la Semana Santa cordobesa, tendría lugar en Capuchinos, donde todo indica, con las reservas lógicas de la ausencia de oficialidad, que los máximos responsables de la Hermandad de la Paz habrían tomado la decisión de no prolongar la relación contractual que han mantenido con la Banda de Cornetas y Tambores del Rosario de Linares, tras un periplo de la formación linarense tras el imponente misterio del Señor de la Humildad que comenzó en el año 2015, cuando la corporación cordobesa apostó por un cambio de estilo de agrupación musical a cornetas y tambores. Después de cuatro años tras el paso de misterio de la Cofradía del Miércoles Santo, y a expensas de un nuevo proceso electoral que con total seguridad determinará la continuidad del máximo responsable de la corporación franciscana, todos los indicios apuntan a que se avecina un cambio de banda de cornetas en búsqueda de una formación que se ajuste de mejor forma a la idiosincrasia del espectacular misterio del Humilde Rey de Capuchinos. Cabe destacar, no obstante, que todo dependerá de que las opciones barajadas en el seno de la junta de gobierno que preside – y seguirá presidiendo – Enrique Aguilar logre concretar una opción alternativa de su agrado. Sea como fuere, todo ello se concretará una vez que concluya el proceso electoral en el que se encuentra inmersa la Hermandad de la Paz.

Trasladándonos al barrio de San Basilio, todas las voces apuntan a que la Hermandad de Pasión no renovará su relación con la formación que precisamente precedió tras el misterio de la Paz a Rosario de Linares, la Agrupación Musical Santo Tomás de Villanueva, que, en virtud de los rumores que llevan tiempo circulando sobre este particular, no proseguirá tras Nuestro Padre Jesús de la Pasión, a cuyo caminar ha puesto color musical durante los últimos cuatro años. La Cofradía de San Basilio se encuentra sondeando a distintas agrupaciones musicales de relumbrón, en la búsqueda de nuevo acompañamiento musical para su amantísimo titular cristífero en la salida procesional de la corporación por las calles de la ciudad califal. Sea cual sea la decisión acerca de las potenciales sustitutas –algunas factibles y otras no, en base a los compromisos existentes-, lo único que se antoja bastante claro, es que difícilmente suenen los sones de Santo Tomás en el Alcázar Viejo el próximo Miércoles Santo.

También San Lorenzo podría ser escenario de un cambio de bandas, si confluyesen determinadas circunstancias. Este mismo viernes, Gente de Paz adelantaba la noticia de que, si se obtiene la anuencia de la mesa electoral, serán dos las candidaturas que se enfrentarán para dirigir la Hermandad del Calvario. Unas elecciones que podrían propiciar un cambio de acompañamiento musical tras el primero de los pasos de la cofradía. Si bien una de las listas aventura una marcada línea continuista y, por lo tanto, partidaria de continuar con la Banda de Cornetas y Tambores de la Salud, no es menos cierto que el entorno de la segunda candidatura presentada ha puesto de manifiesto en los últimos cuatro años su preferencia por una banda con un repertorio “más clásico” que el que defiende la excelente formación musical del Naranjo, más allá de haber demostrado fehacientemente su capacidad para interpretar, con acreditada solvencia, marchas de este estilo tras el Nazareno de San Lorenzo. Por tanto, a expensas de lo que suceda en los comicios de la Cofradía de San Lorenzo, la continuidad de la Banda de Cornetas y Tambores de la Salud podría no estar asegurada tras Nuestro Padre Jesús del Calvario si confluyen dos circunstancias, que se alce con el triunfo esta segunda candidatura y, en su caso, que encuentre una opción alternativa de su agrado, por lo que, si ambos condicionantes coincidieran, podría quedar libre para el Miércoles Santo.

Finalmente, la última hermandad que podría experimentar cambios en su acompañamiento musical es Palmeras –toda vez que la continuidad de Caído y Fuensanta tras la Misericordia y la de Coronación tras el Perdón, no parece que vaya a sufrir alteración alguna-. Ello obedece a la intención de la corporación de Poniente de reducir drásticamente su itinerario del próximo Miércoles Santo, recogiéndose en algún templo en las cercanías del centro de Córdoba, con el consiguiente recorte horario que ello supondría. Una opción que, a priori, dejaría sin sentido mantener a dos formaciones musicales como ha venido sucediendo durante los últimos años, más aún cuando la corporación claretiana se encuentra inmersa en el proyecto de ejecución del nuevo crucificado, que será tallado por el imaginero cordobés Antonio Bernal. En 2017, la Banda de Cornetas y Tambores de los Sayones de Pozoblanco acompañó al misterio en la ida hacia la Catedral y la Agrupación Musical de la Sagrada Cena de Córdoba hizo lo propio en su itinerario de vuelta hasta la Iglesia de San Antonio María Claret. El desarrollo de los acontecimientos planteados anteriormente indica que solamente una formación musical acompañará a la Cofradía de las Palmeras, aunque aún la hermandad no se ha pronunciado al respecto.

Por lo tanto, cuatro de las seis hermandades de la nómina del Miércoles Santo cordobés podrían cambiar de formación musical con vistas a sus respectivas salidas procesionales del próximo año, si se dan determinadas circunstancias. Todo ello motivado por distintas razones que se han venido desgranando durante las últimas líneas, lo que hace pensar que viviremos unas semanas especialmente intensas en lo que respecta a noticias de no renovaciones y contrataciones de nuevas formaciones musicales con vistas a un Miércoles Santo que, en lo musical, podría experimentar una auténtica revolución.