Hay ofrendas que trascienden de lo meramente material, porque conllevan un elemento simbólico que está muy por encima del valor patrimonial que puedan implicar. Gestos que encierran un componente sentimental incalculable para aquellos que los realizan e implican una emoción singular, derivada del amor verdadero, mucho más importante que cualquier caudal pecuniario.
Este sábado la hermandad del Rescatado ha puesto punto final, con un colofón de oro, a las celebraciones que ha ido desarrollando paulatinamente en los últimos meses con motivo del LXXV aniversario de la llegada de María Santísima de la Amargura al seno de la Corporación del Alpargate. Y lo ha hecho haciendo historia con la presencia de la dolorosa por las calles de Córdoba protagonizando el solemne rezo de la Corona Dolorosa. Una salida en la que, acompañada musicalmente por un quinteto de metales de la Banda de Música “María Santísima de la Esperanza”, ha visitado hasta seis templos, además de la sede Canónica de la corporación trinitaria, el Santuario de María Auxiliadora, la parroquia de San Lorenzo, San Andrés, San Agustín, Jesús Nazareno y la Basílica del Juramento de San Rafael.
Entre los múltiples detalles que han cuajado está inolvidable jornada, ha destacado la presencia de la cuadrilla de costaleros de su Hijo, el Nazareno Jesús Rescatado, cuyos miembros han querido ser participes, con su capataz Javier Santiago a la cabeza, portando sobre sus hombros a la Virgen y teniendo con Ella un detalle sumamente especial, cargado de ese componente sentimental del que les hablábamos al inicio. Y es que los costaleros de Jesús Rescatado, que han sido también los pies de la Amargura, le han regalado un hermosísimo broche diseñado y ejecutado por el contrastado orfebre cordobés Antonio Cuadrado que ha lucido la dolorosa trinitaria esta tarde-noche inolvidable, convirtiéndose de este modo en un pequeño detalle más que ha convertido en especial un acontecimiento que pasará a la historia de la hermandad del Domingo de Ramos.
Se trata de un broche basado en algunos elementos de la túnica del 300 aniversario de nro padre Jesús Rescatado, que fue donada por miembros de su cuadrilla. El broche está realizado con diferentes técnicas como el cincelado y terminación en su parte trasera de joyeria. En la parte delantera se encuentra grilletes y esclavo y circonio de amatista, en la parte trasera sochapada con el motivo del 75 aniversario. Una joya a la altura de una Reina.












