El Resucitado se queda sin candidato a Hermano Mayor

El proceso queda a expensas de determinar una segunda fecha de convocatoria

La Hermandad del Resucitado ha concluido el plazo de presentación de candidaturas al proceso de elección de Hermano Mayor  que debería culminar el próximo 29 de junio con la celebración del Cabildo General al que los hermanos de la corporación de Santa Marina están llamados para dilucidar quién ha de ser la persona que dirija la corporación que pone cada año punto y final a la Semana Santa de Córdoba, en el periodo comprendido entre 2020 y 2024 sin candidato

Así lo ha notificado, precisamente la mesa electoral, a la autoridad diocesana, al consiliario de la corporación y al presidente de la agrupación de hermandades de Córdoba, así como a los hermanos de la hermandad, que ya conocen la inexistencia de candidato. Un extremo que implica que se establezca una segunda fecha de convocatoria que será determinada por la mesa electoral.

Se da la llamativa circunstancia de que Ruiz Abril fue elegido cómo hermano mayor de la Hermandad del Resucitado en junio de 2016 cuando, con la sombra, precisamente, de la junta gestora sobrevolando por Santa Marina, el actual máximo responsable de la cofradía decidió dar un paso al frente para suceder a Manuel Murillo Estévez, quien tras culminar su mandato de cuatro años manifestó que no entraba dentro de sus planes continuar al frente de la corporación del Domingo de Resurrección.

A lo largo de este mandato, la Junta de Gobierno presidida por Francisco Ruiz Abril ha dado inequívocos pasos hacia adelante en la evolución patrimonial de la cofradía, de manera particularmente acusada en lo que al paso de palio de la Virgen de la Alegría se refiere, que ha cambiado de manera sobresaliente su fisionomía en virtud del estreno del flamante palio, que bajo diseño Rafael de Rueda y ejecución del bordador astigitano Jesús Rosado se ha convertido en uno de los estrenos más importantes de la Semana Santa de Córdoba en los últimos años. Una verdad irrefutable que, más allá de que Ruiz Abril prolongue o no su mandato, habrá que poner siempre en valor.