El sonrojante poco apoyo institucional que sufren los cofrades de Cáceres

Son muchos los ejemplos que encontramos a lo largo y ancho de nuestra tierra de dejadez y falta de apoyo institucional a todo lo que atisba cierto olor a incienso. Por desgracia, cada vez es más habitual encontrar situaciones en las que desde los respectivos ayuntamientos se dificulta, o cuanto menos, no se facilita el derecho a realizar manifestaciones públicas de fe católica por las calles.

En Cáceres se viene viviendo una situación de desamparo que merece ser dada a conocer. La excusa suele ser recurrente: falta de efectivos de seguridad, algo que incluso se produce en Semana Santa, cuando hay escasos efectivos policiales velando por la seguridad de los desfiles procesionales. Por ejemplo, según afirma el Periódico de Extremadura, la junta local de gobierno no aceptó en su penúltima reunión una solicitud presentada por la Asociación Belenista de la diócesis para la celebración de una procesión el 30 de diciembre. Esta no autorización vino motivada por su recorrido por calles del centro, dada la dificultad de proceder al corte de vías durante el periodo navideño y por la falta de efectivos policiales necesarios para garantizar la seguridad del desfile procesional. Ahora se está a la espera de que se presente un recorrido alternativo que no suponga la retirada de terrazas ni cortes a la circulación y tampoco efectivos policiales.

A esto hay que unirle otra información aportada por el mismo medio extremeño, y es que en el pasado mes de octubre, la junta local de gobierno conoció un informe de la Policía Local por las incidencias ocurridas durante el recorrido de otra procesión celebrada el pasado 29 de septiembre, que coincidía con la celebración de otros eventos en la ciudad (la feria de San Miguel, actividades deportivas, conciertos en Concepción y San Jorge…). En ese informe se concluía que estas procesiones, coincidentes con otros eventos en la ciudad, no son muy convenientes al no contar la policía local con suficientes efectivos para atender todas las actividades y se pedía que en futuras autorizaciones se tuviese en cuenta el resto de actividades previstas en esas fechas en la ciudad.

Más allá de siglas políticas, puesto que según este medio ha podido saber este medio, esta dejadez hacia todo lo religioso no entiende de posicionamientos ideológicos, lo cierto es que las Hermandades de Cáceres vienen sufriendo una situación de desamparo que contrasta con la buena labor que se hace por tierras extremeñas.  Resulta verdaderamente descorazonador que desde las entidades gubernamentales no se preste un mínimo de apoyo a las corporaciones religiosas para que desarrollen su humilde labor sin ninguna dificultad. Vaya desde estas humildes líneas nuestro más férreo apoyo a los cofrades cuya Semana Santa es de Interés Turístico Internacional.