El varal | Tras de ti, un destino

En Málaga, la Cuaresma forma parte de la verdadera espera de la tan deseada época que muchos de los cofrades tienen para que llegue finalmente la gran semana del año, un acontecimiento que trascurre de forma muy rápida e intensa, pero que, por otro lado, refleja el esfuerzo de cada hermano por alcanzar la gloria de sus titulares.

Principalmente las bandas han ostentado una gran importancia en el trascurso de una procesión en su estación de penitencia por las calles céntricas, pero la evolución y la mejora de esta forma de sentir la pasión de Cristo ha sido especialmente destacada en estos últimos años en la capital de la Costa del Sol.

La tradición musical en la ciudad de Málaga ha sido crucial para la evolución de las cofradías en su tránsito por su recorrido procesional, ya que adquiere una mayor emoción tras el trono, un acompañamiento especial para los sagrados titulares, que deja huella con marchas clásicas de nuestra festividad, o en el mayor de los casos dedicadas hacia las propias imágenes. 

La primera banda de ámbito procesional conocida como Real Cuerpo de Bomberos se fundó en el año 1911, siendo pionera en el acompañamiento musical detrás de un trono, con marchas que actualmente siguen sonando en los céntricos rincones de la ciudad de la manquita.

La vida se para ante la música, que refleja una emoción inexplicable, y que acompaña con un sentimiento cargado de Fe e ilusión que fascina a muchas personas ante tal binomio melódico.

Especialmente destacada y de gran popularidad, la banda de cornetas de Nuestro Padre Jesús Cautivo es magia y empoderamiento, es esencia y pasión, plasmada en la dedicación de cada uno de los integrantes que transitan por el respectivo recorrido de cada hermandad correspondiente. 

Su creación en el año 2009 supuso un antes y después para la historia de la Cofradía del Señor de Málaga, puesto que los sones trinitarios soñados alguna vez tras su titular se convirtieron en realidad. Esta formación con estilo propio ha conseguido obtener una gran reputación a nivel provincial y regional en prácticamente quince años de vida, mediante el reconocimiento dado por las correspondientes hermandades que acompañan cada Semana Santa, apreciando las melodías y sones de gran esfuerzo por las calles de la ciudad, convertidas en magia y devoción ante el asombro de los cofrades.

Este año se cumplirá un verdadero hito para el barrio de la Trinidad. La banda se consolida en la Semana Santa malacitana con una incorporación a su agenda, el acompañamiento al trinitario Cristo de la Esperanza en su Gran Amor, de la Hermandad de la Salud el Domingo de Ramos, sin ninguna duda, un enorme paso para la entidad musical, que se convierte en la primera banda de Málaga en llevar sus sones a todos los titulares de una misma iglesia, la de San Pablo concretamente, sede que acoge a la propia Cofradía de la Salud, Cautivo y Trinidad coronada, Hermandad a la que pertenecen y con salida el Lunes Santo, y el Santo Traslado y Soledad, con estación de penitencia el Viernes Santo.

Por lo tanto, el fervor cofrade se adentra en la vida musical, y emociona con cada paso de frente que realizan tras los pies del Señor y de su madre, un camino de fidelidad y de creencia cada segundo, desde la salida hasta su recogida, donde el rezo hace el camino, y la música un destino.