El Via Crucis de Jesús de las Penas abrió la Cuaresma de Córdoba

La Cuaresma ha comenzado en la ciudad de San Rafael con una considerable intensidad merced a los numerosos eventos que se han multiplicado por los diversos rincones de la ciudad con la llegada de un Miércoles de Ceniza, en el que la agenda cofrade se ha llenado de acontecimientos que con el paso de los años han adquirido la categoría de tradicionales junto con otros que añaden carga de profundidad a una jornada en la que el olor a incienso derrama su esencia por calles y plazas.

Uno de los eventos que concita mayor interés cada año llegado este día, que se erige en frontera ficticia a partir de la cual comienzan a hacerse realidad los sueños de once lunas de espera, es el Vía Crucis que preside Nuestro Padre Jesús de las Penas, que este año ha retornado a Santa Marina, un lugar íntimamente relacionado con la historia de la corporación del Domingo de Ramos, al que ya se dirigió la Virgen de la Esperanza en su pasado Rosario de la Aurora y al que no podrán volver bajo la luna de Nisán por mor del ajuste de itinerarios, derivado del traslado de la Carrera Oficial al entorno del mayor templo de la Diócesis.

Un Vía Crucis que ya se ha convertido en tradición cada Miércoles de Ceniza y que se desarrolló, por un íntimo itinerario por las calles Hermanos López Diéguez, Pedro Fernández, Conde de Arenales, Juan Rufo, Imágenes, Isabel Losa, Puerta del Rincón, Pasaje Virgen de la Estrella, Plaza Conde de Priego, Plaza de Santa Marina, Zarco, Reja de Don Gome, Parras, Manchado y Realejo hasta regresar a la Plaza de San Andrés. Nuestra compañera Gema Poyato, acudió a la llamada para dejar constacia del inicio de la Cuaresma con el esta Crónica Gráfica.