El viejo costal | De la complicada regla aritmética para capataces, Juntas de Gobierno y demás…

Las operaciones matemáticas nos muestran con los resultados de operaciones empíricas, realizadas con símbolos, la realidad de lo que deseamos calcular. Las operaciones matemáticas se rigen por reglas, que son inamovibles y que se pueden aplicar a cualquier faceta de nuestras vidas, por ejemplo: “el orden de los factores no altera el producto”, realidad inamovible y que se puede demostrar fácilmente.

Otras reglas son algo más complicadas y que pueden ser perfectamente acopladas a cualquier realidad de nuestro entorno, vamos a ver la combinación de positivos y negativos en nuestro ámbito de cofradías, juntas de gobierno, bandas, etc. Por ejemplo, tomemos a modo de ecuación una imaginaria junta de gobierno y un imaginario capataz, y veamos la combinatoria de estos elementos y sus resultados:

Capataz perfecto, sabiendo mandar, estar, aplicar el estilo propio de la cofradía, hacer cuadrilla uniendo a costaleros con la entidad, mostrando que el camino es el amor al titular, asistencia a cultos, y ese larguísimo etc. cualidades podemos determinar que positivas (+).

Por otra parte, junta de gobierno perfecta, sabiendo dejar claro al capataz cual es el estilo de la casa, la firma de sus pasos en la calle, sabiendo tratar a las cuadrillas, atendiendo las necesidades y peticiones de capataces y costaleros, permitiendo dentro de sus deseos un amplio margen de maniobra y libertad a los que dirigen y portan sus pasos, elección correcta del acompañamiento musical, etc. también podemos determinar que positivas (+).

Cuando estos dos signos interactúan, multiplicándose o dividiéndose el resultado es siempre positivo, observar que (+)*(+)= (+), es decir capataz bueno y junta de gobierno buena podemos decir que dan un resultado positivo, o bueno.

Tenemos además la constatada posibilidad de que ambos sean negativos, junta de gobierno sin conocimiento sobre el estilo de su hermandad, con cambios constantes, exigiendo cualquier cosa a cambio de recibir cuotas, desatención a capataces y costaleros y un largo etc. podemos determinar que negativa (-).

Si coincide con un capataz desastroso, que ni sabe, ni entiende y solo quiere salir en la foto de negro, agarrando el llamador con las uñas moradas del esfuerzo, que ni sabe de estilos musicales, ni de técnica del costalero, etc. podemos determinar que negativo (-).

Cuando interactúan estos dos signos, el resultado es igual dividiendo que multiplicando, observen que (-)*(-)=+, es decir capataz sin tener ni idea y junta de gobierno del mismo corte el resultado es de éxito, perdón, positivo, ya que por falta de conocimiento de todos, todo estará fenomenal, y el idilio está garantizado.

Otro gallo canta cuando estas dos identidades tienen signos diferentes, ya saben junta de gobierno perfecta, (+) con capataz incompetente, (-) el resultado es (+)*(-) = (-).

Y por esa regla explicada al principio si alteramos los factores es decir capataz perfecto y junta de gobierno incompetente (-) el resultado es (-)*(+)= (-).

Así que para que las cosas den resultado positivo han de coincidir en su signo junta de gobierno y capataz, tanto sean negativos como positivos, siempre se obtendrá un resultado óptimo, cosa que no sucede cuando solo uno de los factores discrepa de la calidad del otro, siendo en este caso el resultado negativo.

Ahora a estas sencillas operaciones le hemos de añadir, a modo de ejemplo, la soberbia de algunos costaleros, la envidia de algunos hermanos, la atracción al brillo del martillo que padecen algunos, y así tantas variables como ustedes quieran, quedando entonces la operación del modo siguiente, que espero ustedes resuelvan y determinen si es positivo o negativo:

[fg]´=fg.g.-ln(f)+g.fg-1.f´