El viejo costal | La impaciente espera

Hoy, día seis de mayo, es el día previo al inicio del conclave en la eterna ciudad de Roma, y no es que sea el primero que vivo, ya que soy de las generaciones que convivieron durante el papado de Juan XXIII, sí, tanto tiempo ha pasado que veo igual de distante esas fechas que el mismo pleistoceno, y lo que me deja maravillado es la diversidad de estilos, por decirlo de alguna manera de cada uno de los Papas que desde Juan XXIII han ido relevándose hasta la actualidad.

Juan XXIII: (1958 – 1963) Conocido en la historia como el Papa bueno, fue dueño de una personalidad afable, rompiendo con su predecesor Pío XII que fue un ejemplo de austeridad y reserva, a Juan XXIII le debemos el Concilio Vaticano II, por el que se adaptó la Iglesia a la modernidad, promoviendo la justicia social y la paz en el mundo.

Pablo VI: (1963 – 1978) Fue el responsable del acercamiento a las iglesias protestantes, anglicanas y ortodoxas, fue continuista de las políticas de su predecesor en la justicia social y la paz, abordó temas como el desarrollo económico y la pobreza, especialmente a la publicación de su encíclica Populorum Progressio. Era de un estilo mucho más reflexivo y reservado que su predecesor, y consiguió un equilibrio consistente entre la tradición y la adaptación a los tiempos modernos.

Juan Pablo I: (1978, solo 33 días) El más breve de los papados de los tiempos modernos, con una duración de treinta y tres días solamente, fallecido por un infarto agudo de miocardio, dejó una señalada impronta a pesar de esto, impronta duradera, conocido como el Papa de la Sonrisa, de carácter cercano y muy humilde, lejano a la pompa tradicional Vaticana, luchador por la unidad cristiana y la renovación de la Iglesia, apenas dispuso de tiempo para implementar las medidas necesarias para alcanzar sus objetivos.

Juan Pablo II: (1963 – 1978) Este si fue uno de los más extensos de la historia moderna en cuanto a duración, líder espiritual sin duda alguna, carismático y participativo, por lo que fue clave en la política global, especialmente en la caída del comunismo en la Europa del Este, siendo el primer papa no italiano en más de cuatro siglos, promovió el diálogo interreligioso, y que yo recuerde es el primer papa en visitar una sinagoga y una mezquita. Combino sabiamente la firmeza doctrinal con la cercanía a los fieles, creador de la Jornada Mundial de la Juventud, acercando y vinculando a las nuevas generaciones, sobrevivió a un atentado en 1981, del que salió reforzado en su imagen, en su resistencia y en su capacidad de perdonar.

Benedicto XVI: (2005 – 2013) Su papado estuvo marcado por un enfoque teológico y doctrinal, su decisión de renunciar al cargo rompió con más de seiscientos años durante los que no había sucedido nada parecido, reafirmó la identidad tradicional de la Iglesia, promoviendo el uso del latín, especialmente durante la liturgia y fue defensor de posturas conservadoras. Padeció los desafíos del escándalo Vatileaks, donde por la filtración de algunos documentos confidenciales del Vaticano, se supo de casos de corrupción, de luchas de poder y mala gestión dentro de la Santa Sede, esta filtración fue realizada por un mayordomo suyo, un tal Paolo Grabiele, quien entregó los documentos secretos al periodista Gianluigi Nuzzi. Creo que como consecuencia del impacto mediático de este asunto se produjo, o al menos ayudó, a la renuncia de Benedicto XVI en el año 2013. Grabiele fue arrestado y condenado a 18 meses de prisión, y posteriormente fue indultado por el papa Francisco.

Francisco: (2013 – 2025) Caracterizado por un fuerte enfoque pastoral, cercano a los fieles y comprometido con la justicia social, es el primer papa latinoamericano, evito todo tipo de lujos y apostando por un estilo de vida sencilla, hizo una Iglesia más inclusiva y cercana a los marginados. Apostó por una transparencia financiera y por la importancia del diálogo interreligioso, incluso por la protección del medio ambiente, pueden verificarlo en su encíclica Laudato Si. Todo su mandato estuvo marcado por desafíos especialmente a los ligados a temas como el papel de la mujer en la Iglesia y a la comunidad LGBTIQ+, fue muy criticado por su postura frente a regímenes autoritarios. Promoviendo la sinodalidad, buscando una Iglesia más participativa y menos jerárquica, muy debatido pero que ha dejado una profunda huella en la historia de la Iglesia.

Ahora solo nos resta esperar unos días, creo que pocos, ya que los cardenales han dispuesto de varios días para conocerse, a pesar de ser uno de los conclaves más dispersos de la historia, dispersos por la variedad de los orígenes de sus componentes, y tengo la seguridad de que nos dará un nuevo Santo Padre, que siendo igual que los anteriores, todos tan iguales y tan distintos a la vez, traerá nuevos conceptos y llevará a la Iglesia por nuevos caminos, esperemos que todos estemos de acuerdo en que traiga paz y bien y que sea siempre a mayor gloria de Dios, aún si cabe.