Cuando era apenas un chiquillo me encantaba jugar los días de lluvia, correteando en los charcos, enturbiando el agua a golpe de pie, bueno de píe no, de botas katiuskas, esas verdes altas y que tantas horas de secreto placer y algún que otro resfriado me regalaron.
Cuando me explique entenderán lo del pisando charcos. Yo hasta hace unos días, creía que el palio en los pasos de nuestras Dolorosas eran un símbolo de respeto, un sencillo dosel móvil, un trono para hacer destacar la majestuosidad de nuestras vírgenes, algo como una divina protección o un fondo de increíble estética, al menos algo que añade solemnidad y reverencia a la sagrada imagen que bajo él mismo transita por nuestras calles, y así me lo hacía ver la Hermandad de La Estrella de Sevilla, comunicando que el próximo Domingo de Ramos lucirá el palio de Rodríguez Ojeda, si, ese de enrevesada historia, y que terminó adquiriendo en 1909, cuando ya había sido procesionado por la Macarena en 1891, y quedé sorprendido de la antelación con la que se comunicaba el uso de este enser tan destacado. Pero aún me sorprendió más la Hermandad de la Nazarena de nuestra ciudad, que para su Rosario Vespertino, de finales de septiembre, ya ha decidido que saldrán sin palio, sin palio como repetición de sus primeras salidas en los Martes Santos. Lo sorprendente de esta determinación, al menos para mí, es que ha sido adoptada por unanimidad de su Junta de Gobierno. Yo respeto y acepto esta determinación, pero, a mí me deja enturbiado como el agua de una charco pisoteado con ganas.
Otras cosas que andan aún enturbiadas, son las distintas Hermandades que han sido invitadas a la Magna de Córdoba de este año. Y digo enturbiadas ya que muchas de ellas andan convocando cabildos urgentes y extraordinarios para sus hermanos, muchas de nuestra capital y otras en los pueblos. En Córdoba están pendientes, entre otras, Prendimiento o el Perdón. Lo mismo pasa con otras en la provincia, por ejemplo, Expiración de la Rambla. Algunas ya han afirmado su asistencia como es el caso de la Virgen de las Angustias de Montoro. Así irán determinando los hermanos en sus distintas votaciones y cabildos como se va a conformar nuestra Magna, o nuestro Vía Crucis Magno.
Nada claro y algo turbio es también el marrón de las bandas de los distintos participantes en la Magna cordobesa, ya que algunas de ellas tendrán que decidir entre sus titulares o los de contrato, la duplicidad de salidas no son difíciles a lo largo de la Semana Santa, pero en el caso de la Magna, todas salen en el mismo día. Aún es pronto, pero ya iremos viendo cómo se van decantando, por sus cofradías o por sus contratos, veremos las preferencias de algunas de ellas, ya hablaremos de esto cuando se vaya aclarando este charco, poco a poco.
Como niebla se ve el traslado del párroco del Carmen de Puerta Nueva. Ya está en su nuevo destino, en la residencia de Nuestra Señora de los Dolores. En el momento de salir estas líneas ya habrá oficiado misa, digo que esto es algo turbio por no llegar a entender qué es lo que ha pasado, pero que ha llevado a la nulidad en el cargo a un Hermano Mayor, a la imposición de otro, y al traslado inmediato de su consiliario. Ahora al menos, desde ese rectángulo de cal y cielo que es la plaza de Capuchinos, espero que todo se vea mucho más claro.
Turbio es también como se ha visto obligada la Agrupación de Hermandades de Villa del Rio a tener que tomar la vara dorada de la Hermandad del Santo Entierro, al dimitir su Hermano Mayor, y “dada la inexistencia de Junta de Gobierno, y por la cercanía de la Semana Santa 2025, la Agrupación de Hermandades se ve en la obligación de tomar las riendas de la Hermandad habiéndolo consultado con el Párroco-Consiliario” según el comunicado de la Agrupación, así que la cosa estará turbia hasta pasada la Semana Santa donde se iniciará el proceso electoral entre los hermanos.
Así que vamos a seguir dando saltos en estos charcos, que es cosa de chiquillos, con ganas y fuerte, y aunque nos mojemos los bajos de los pantalones, y disfrutemos de un buen enfriamiento incluida su correspondiente fiebre, al menos desde la cama, calentitos podamos ir viendo cómo se van aclarando estas cositas turbias que nos no dejan ver con claridad el suelo a través de la transparencia de la última agua caída, paciencia, que la paciencia todo lo alcanza.





