Con la mirada puesta en su inminente coronación pontificia, María Santísima de la Paz y Esperanza ya espera, entronizada en su paso de palio, situado junto al altar mayor de la Santa Iglesia Catedral, para recibir en sus sienes la magnífica presea de Manuel Valera, tras ser ataviada este viernes por Rafael Jódar en presencia de su dama camarera mayor, antiguas camareras de la Virgen, camareras de otras hermandades así como otras mujeres que han sido invitadas a este emotivo momento. El exorno floral del paso de palio está realizado en tonos crema, blancos y rosa palo, mezclando un estilo elegante pero silvestre, aportando movimientos con detalles de algunas variedades florales. A las 17 horas, tendrá lugar la solemne Misa Estacional de Coronación Pontificia, presidida por Demetrio Fernández González, obispo de Córdoba, y concelebrada por el Cabildo Catedral de Córdoba, los Hermanos Capuchinos y el clero diocesano.
La Virgen luce la saya diseñada por Rafael de Rueda y ejecutada por Jesús Rosado, que fue bendecida en marzo de 2018. Una pieza que estrenó en su tradicional besamanos del Viernes de Dolores. En junio de 2016, la cuadrilla de costaleros del palio de la Paz con su por aquel entonces responsable, Antonio Morales a la cabeza, acordaba por unanimidad dotar de una nueva saya a la hermosa Imagen que gubiara Martínez Cerrillo, haciendo pública su intención de realizar esta ofrenda a la Reina de Capuchinos en forma de nuevo elemento patrimonial que engrosara su interesante y variado ajuar. Una saya para la cual los costaleros de la Reina de la Paz y la Esperanza quisieron que fuese Rafael de Rueda quien, con su veteranía y prestigio, proyectase una pieza que, a la vista del diseño, ya ofrecía un aspecto envidiable que alentaba a verla terminada en su fase de bordado.
Para culminar esta empresa, se eligió a Jesús Rosado para que en su taller fuese ejecutado el exquisito diseño de Rafael de Rueda, en el que se aprecian las reminiscencias más clásicas del barroco juanmanuelino combinando con maestría los tonos áureos y argénteos y en el que, de manera significativa se recuperaban las palomas que alguien quiso hacer desaparecer para siempre de la imagen asociada a la Paloma de Capuchinos, y para cuya ejecución se emplearon diversas técnicas, desde la hojilla al milanés, arrojando un magnífico resultado.
La saya posee un diseño a base de roléos y cartelas en los que se apoyan ocho palomas que simbolizan tanto a la Paz como al «apodo» cariñoso por el que se conoce a la Virgen, la Paloma de Capuchinos. En cuanto al bordado, es un compendio de distintas técnicas y materiales, como la plata, el oro y las sedas del color de la buganvilla, un elemento floral muy característico del entorno de la Plaza de Capuchinos cordobesa, sede canónica de la Hermandad.
Mozart, Haendel y Mendelssohn serán protagonistas de la Misa de Coronación

La Misa Solemne contará con la participación del Coro de la Fundación ‘Miguel Castillejo’, bajo la dirección de Ángel Jiménez. Así, con el objetivo de tejer el delicado encaje que aviene las diferentes partes de la liturgia eucarística y la música en una ocasión de tal importancia, serán interpretadas diversas obras maestras de la tradición vocal litúrgica y de contenido sacro, que forman parte del acervo cultural europeo.
La celebración está inspirada musicalmente en W. A. Mozart y es articulada con su Misa de la Coronación en do mayor, que completara para las celebraciones de Pascua en la Catedral de Salzburgo, el 4 de abril de 1779. El Aleluya del Exsultate Iubilate, Ave verum Corpus o el Laudate dominum de las Vesperae solennes de confessore son otras joyas de la literatura universal sagrada y que acompañarán a María Santísima de la Paz y Esperanza en su Coronación, compuestas por el genio salzburgués.
Canticorum Iubilo y Aleluya de Haendel, o la interpretación de Lobgesang (Himno de Alabanza, Salmo 40) de Félix Mendelssohn, completan un programa musical delicioso que, sin duda, está a la altura de un evento tan importante y esperado para la ciudad de Córdoba. Por otro lado, la misa contará con la interpretación de una Plegaria, la Salve y, especialmente, la marcha Los destellos de tu Palio, dedicadas para esta ocasión a María Santísima de la Paz y Esperanza y compuestas por Manuel Pérez.
La interpretación de este repertorio estará a cargo del Coro de la Fundación ‘Miguel Castillejo’. Los solistas son las sopranos Patricia Santos e Isabel López, el tenor Raúl Jiménez y el bajo José Miguel Torres. También intervendrá el contratenor, Manuel Ruiz. Por su parte, el acompañamiento instrumental será a cargo del Cuarteto Averroes, cuya plantilla es ampliada en esta ocasión por la oboe María Fernández, el contrabajista Gonzalo Bordes y el pianista Javier Ribelles para la interpretación del órgano y clave del ensemble instrumental. Todos ellos, serán dirigidos por el barítono y director musical cordobés, Ángel Jiménez.
La Corona
La impresionante corona es una presea en la que destaca el oro, el oro blanco, el cristal de roca y la rica pedrería, y donde priman los aspectos simbólicos, destacando el uso del cristal y su dimensión iconográfica, en la que la figura de San Rafael Arcángel, custodio de la ciudad y siempre presente en el altar itinerante desde el que la Reina de Capuchinos derrama su esencia cada Miércoles Santo, ocupa un lugar de privilegio, así como la Paloma de Pentecostés, representación del Espíritu Santo. Su inspiración se remite a las tendencias actuales en geometría fractal, dialogando con un lenguaje profundamente barroco en ornamentación y pequeña imaginería.
El canasto parte de bocel liso, tan solo animado por seis broches de joyería y alguna decoración grabada sobre el que apoya un gallón de acantos repujados y del que sobresalen ocho ménsulas o peanillas donde asientan sendos ángeles que sujetan entre ellos unas guirnaldas de flores cercando, a modo de «hortus conclusus» y defensa de la realeza de María.
El canasto propiamente dicho lo conforman las alas de los ángeles (o potestades) que alternan con una especie de capillas tachonadas de estrellas y juegos de acantos y roleos repujados, sobre cuya crestería apoyan los imperiales en número de ocho, cuatro de acantos y roleos de gran carnosidad y volumen y cuatro de bandas de piedra blanca en «baguette» o rectangulares engarzadas en carril. Ocho pinjantes de cristal tallado rematan el canasto sobre las capillas de los ángeles.
Los cuatro imperiales de los ejes principales, terminando en hoja vuelta, sirven de apoyo a una pequeña imagen de San Rafael, Custodio de nuestra ciudad, ocupando un lugar destacado en el diseño de la corona con ráfaga propia.
El resplandor está ideado con hojas y ramas de estética barroca entrelazándose con los rayos de cristal que prolongan los externos hacia el interior y enriquecidas con bandas de pedrería, basándose su geometría en juegos de espirales de leve inspiración fractal.
El eje principal de la corona lo remata el Espíritu Santo, en forma de paloma bajo media luna, sobre la que apoya el orbe de cristal y el principal símbolo de nuestra fe, la cruz de salvación, de cristal y ramas de olivo. Se ha combinado, en cuanto a terminaciones, el oro, color y metal de la divinidad, con el blanco del cristal y la plata, buscando mayor luminosidad y claridad a la presea y armonización en el conjunto del paso de palio de la imagen.
Cobra un especial protagonismo la original utilización del cristal. Como San Pio X refiere en su catecismo, y refiriéndose a la Virginidad de María, «como un rayo de sol atraviesa el cristal sin romperlo ni mancharlo», o como la letrilla popular …como el sol que no quebranta el vidrio».
La ráfaga exterior se modula en alternancia de rayos lisos (que representan la luz divina) con lamígeros (que son símbolo de la energía divina). Los rayos principales aportan la originalidad de estar tallados en cristal, con lo que la simbología se ve reforzada, ya que en 1672 Newton descubrió la fusión de colores de la luz solar en un prisma de vidrio. Entre los rayos se han intercalado unas ramas de olivo de oro blanco, en referencia a la principal advocación de la Titular: un ancla en el imperial central alude a la segunda advocación.
En el exterior de la ráfaga se han colocado las doce estrellas apocalípticas y otras más pequeñas de cristal para completar y armonizar el conjunto. El diseño de las estrellas principales merece especial consideración ya que para él se ha usado de forma más evidente la geometría fractal, ésta es una geometria más numérica o algebraica que espacial y que está en la base de muchos ritmos de crecimiento de la naturaleza, con antecedentes en los trabajos de matemáticos como Cantor, Poincaré o Sierpinsky, pero desarrollada en los años setenta del siglo XX por Benoit Mandelbrot.
El itinerario
Una vez coronada el 15 de octubre, el cortejo se pondrá en la calle a las 20:30 horas y discurrirá por Cardenal Herrero, Judería, Deanes, Conde y Luque, Plaza Agrupación de Cofradías, Blanco Belmonte, Ángel de Saavedra, Juan Valera, Santa Victoria, Plaza de Santa Victoria, Plaza de la Compañía, Duque de Hornachuelos, Plaza de las Tendillas, Claudio Marcelo, Capitulares Ayuntamiento (23:30 horas), San Pablo, Plaza de San Andrés, Hermanos López Diéguez, Enrique Redel, Santa Isabel, Plaza de Santa Marina, Plaza Conde de Priego, Pasaje de la Estrella, Isabel Losa, Jardines de Colón y Conde de Torres Cabrera. La hora prevista de llegada a la Plaza de Capuchinos serán las 04:00 horas. Están previstas al menos dos grandes petaladas organizadas, una en la calle Santa Victoria, con espectáculo pirotécnico incluido y música de violín y canto del coro de la Virgen, y otra en la calle San Pablo. También está previsto un espectáculo pirotécnico a la llegada a una Paliza de Capuchinos, especialmente engalanada para la ocasión.
Todos ellos, detalles para conformar una jornada histórica que se escribirá con letras de oro en la memoria colectiva de los devotos y hermanos de La Paz y Esperanza y de toda la Andalucía cofrade.










