El pasado 2 de septiembre, saltaba la noticia del cambio de capataz del paso de palio de María Santísima de la Amargura, titular mariana de la hermandad de Jesús Rescatado, cuya junta de gobierno determinaba nombrar a Carlos Quesada Márquez en sustitución de todo un clásico al frente del martillo del palio trinitario, Miguel Gallardo Arce. Una noticia que se complementaba con la confirmación de que Javier Santiago Hurtado continuará ejerciendo esta labor en el primero de los pasos de la cofradía, habida cuenta del excelente trabajo desarrollado en los últimos tiempos desde que se hizo cargo de la enorme responsabilidad de ser el timón de los costaleros del Señor de Córdoba.
Quesada, siguiendo la costumbre de la cofradía cordobesa, pertenece a la hermandad y ha formado parte de la cuadrilla de hermanos costaleros de la corporación. Con su nombramiento se culmina la renovación iniciada con la designación de Santiago, con evidente éxito, y se avanza en el camino de la consolidación de la idea esbozada, con vistas a otorgar al caminar de ambos pasos de la calidad estética y el buen hacer que la Cofradía del Rescatado merece.
Un éxito que ha comenzado a fraguarse este mismo domingo, con la igualá que ha tenido lugar en la sede social de la corporación trinitaria. Una cita que ha logrado congregar a 76 hombres que desde este preciso instante se hallan a las órdenes del nuevo responsable de la cuadrilla de la Madre del Cautivo del Alpargate, Carlos Quesada. Una importante cifra que permite sentar las bases de un futuro halagüeño en aras de alcanzar la mencionada consolidación de un modelo, que ya ha dado evidentes frutos con la cuadrilla del Señor y que ha propiciado la lógica satisfacción de la hermandad del Domingo de Ramos.





