Félix Ríos: «Los problemas de la Madrugá seguirán mientras existan miradas egoístas a la realidad, sin entender que afectan a la totalidad de hermandades»

El hermano mayor del Gran Poder, Félix Ríos, se ha dirigido a sus hermanos en la tradicional carta que les dedica en la hoja informativa que la corporación hispalense ha editado y difundido. En la misiva, Ríos se ha referido al controvertido asunto de los problemas de la Madrugá para manifestar su “hartazgo respecto de este asunto, que aburre a cualquiera, y que tiene todos los visos de seguir haciéndolo mientras existan miradas egoístas a la realidad, sin entender que los problemas de esa noche afectan a la totalidad de hermandades, y que todas ellas, en comunión cristiana, deben estar dispuestas a asumir la parte que sea necesaria de un esfuerzo común que acabe redundando en un beneficio conjunto”.

“No están los tiempos – prosigue el hermano mayor – para seguir dando este tipo de anti testimonios, tan incoherentes con lo que supuestamente defendemos y proclamamos. Quizás ello no sea más que el signo de unos tiempos en los que, a veces, se hace difícil –y lo digo con pena- encontrar en nuestras hermandades el espíritu evangélico que debiera alentarnos”. Ríos añade que “Si, con todas las características que nos son propias, no somos capaces de fundar nuestra religiosidad en ese espíritu evangélico, veremos cada vez más, como vemos ahora, cultos celebrándose en templos casi vacíos que, sin embargo, minutos más tarde se abarrotan para conciertos de marchas procesionales; o competiciones de altares que no se sabe bien si están hechos a mayor gloria de Quien los preside o de quien los realiza”. “Son sólo meros ejemplos – concluye el máximo responsable de la hermandad – de una deriva que nos aleja -y lo que es más preocupante, aleja a quien nos ve- del sentido último de nuestra fe, Cristo Jesús, y esa deriva sólo puede acabar en convertirnos en actores de un teatrillo sin sentido. Por eso os invito, y me invito yo también, a que vivamos verdaderamente este tiempo de Cuaresma en comunión con el Señor”.

En otro orden de cosas, Félix Ríos se congratula por que “las iniciativas a desarrollar con motivo del IV Centenario de la imagen del Señor del Gran Poder, van convirtiéndose en realidad, especialmente en aquellos aspectos que más incertidumbre nos ofrecían, los relativos a la incorporación a nuestra hermandad, del carisma misionero que demanda la Iglesia hoy en día. Fue para todos una enorme satisfacción la masiva respuesta a la convocatoria de la reunión de lanzamiento del voluntariado celebrada el pasado mes de diciembre, que en estos días comienza a tener su continuidad con las reuniones programadas en las parroquias a donde, Dm, nos desplazaremos en el último trimestre de 2020” así como por el cumplimiento de “otros objetivos y aspiraciones que vienen de tiempo atrás, siendo la principal la puesta en funcionamiento de la nueva sede de la Bolsa de Caridad. Con legítimo orgullo podemos hoy mostrar todos los hermanos del Gran Poder, unas dependencias modélicas para que nuestra Bolsa, santo y seña de la hermandad, renueve su labor con nuevos bríos, como así viene sucediendo en este último mes, en que los casos atendidos se han casi duplicado respecto a ejercicios anteriores”.

“También se han culminado – se felicita Ríos – algunos proyectos de índole patrimonial, como el nuevo manto de camarín para María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, o la recuperación como frontal de altar de un antiguo paño de púlpito para la Novena del Señor. Con retraso, pero ya entrando en su fase final, se encuentra la ejecución del ascensor en la casa hermandad de Hernán Cortés y el cancel para el atrio de la Basílica. Y ya están dorándose en Córdoba los faroles del paso del Señor, conforme a una de las últimas actuaciones programadas”.