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Córdoba

Francisco Almoguera: «En los primeros años hubo quienes nos predijeron una corta vida, sin embargo, este 2018 realizaremos nuestra cuadragésimo sexta estación de penitencia»

Continuamos testando en Gente de Paz, las reflexiones y las emociones de personajes relevantes de la Semana Santa de Córdoba. Este Lunes Santo, el personaje del día en Francisco Almoguera, hermanos mayor de la Hermandad del Vía Crucis, una hermandad única, extremadamente singular, alrededor de la cual convergen, se alimentan y potencian algunas de las tradiciones más íntimamente enraizadas en la religiosidad popular de Córdoba, la saeta y los altares, y probablemente merecedora de un reconocimiento, por parte del gran público, mucho más alto del que en ocasiones se le concede, en un día que pasa por ser, seguramente, el más completo de la Semana Santa de Córdoba, gracias, entre otras presencias, a la del Vía Crucis, una cofradía esencial. Estas son sus sensaciones, a escasas horas de comenzar su Estación de Penitencia.

– ¿Cómo vive los preparativos de la estación de penitencia?

Con mucha intensidad, repasando cada detalle mentalmente una y otra vez junto a los miembros de la Junta de Gobierno, para que la Estación de Penitencia transcurra sin imprevistos.

– ¿Cuál es para usted el momento más especial del Lunes Santo?

Tras 35 años años, acompañando ininterrumpidamente, al Santo Cristo de la Salud, cada noche de Lunes Santo, sigo siendo muy especial el momento en que se apagan las luces en La Trinidad, y tras anunciar el Mayordomo de Estación de Penitencia, que la misma se inicia, con el sonido de fondo de las campanas y de los tambores roncos, se abren las puertas, asomándose la Cruz Guía al dintel. Un momento que vivo como aquel primer Lunes Santo de 1984.

– ¿Y de la Semana Santa?

Son tantos que es difícil quedarme con uno en concreto. Me quedo con el hecho de realizar Estación de Penitencia en el interior de nuestra Santa Iglesia, Catedral. Sin duda algo único, que llena de sentido y significado nuestra pública manifestación de Fe.

– ¿Cuáles son los lugares más especiales del itinerario del Vía Crucis, los enclaves ineludibles de su recorrido?

Con el traslado de la Carrera Oficial al entorno de la Catedral, nuestro recorrido transcurre de forma íntegra por la Judería, y cada calle, plaza, rincón se convierte en enclave ineludible para vernos y rezar con nosotros. Por concretar alguno, creo que plaza de los Abades, Plaza de Maimónides y Puerta de Almodóvar, son puntos que nadie debería perderse.

– ¿Ser hermano mayor es un privilegio?

Más que un privilegio, lo considero un honor. Y aunque es mucha la responsabilidad, también son muchas las satisfacciones.

– ¿Cómo le explicaría a un cofrade que no es de Córdoba la singularidad de su hermandad, los alteres, el hecho de que el Cristo de la Salud vaya a hombros…, lo que la hace única en esta ciudad?

Desde la fundación de nuestra Hermandad, nos propusimos recuperar tradiciones antiguas, de una Semana Santa cordobesa, que en el paso de los siglos se habían perdido. El rezo del piadoso Vía Crucis que San Alvaro trajo a nuestra ciudad desde Tierra Santa, la costumbre que dimana de la religiosidad popular de los altares domésticos y la forma de portar al Santo Cristo de la Salud, recuperada de los orígenes mismos de la Semana Santa. Desprovisto de todo exorno, lo único importante es Él. A Él y sólo a Él se dirigen todas las miradas todas las oraciones.

– ¿Le molesta que haya aún cofrades cordobeses que sean incapaces de entender que la diversidad es riqueza, menospreciando, en cierto modo, la singularidad de su cofradía?

No, no me molesta. Afortunadamente cada vez son menos. La Hermandad del Vía Crucis es una realidad totalmente asentada. Ya en los primeros años hubo quienes nos predijeron una corta vida, sin embargo este 2018 realizaremos nuestra cuadragésimo sexta estación de penitencia y alrededor de 300 hermanos acompañaremos al Cristo de la Salud por las calles de Córdoba. Para una hermandad que limita la salida a mayores de 14 años y que carece de otros “alicientes”, esta cifra en sin duda fruto del trabajo bien hecho desde hace muchos años. La conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección se ha hecho propia de cada rincón, cada pueblo o ciudad, generando una riqueza sin igual. En ella cabe el color y el negro, la música y el silencio, el dorado y la caoba, la alegría y la tristeza. Y todo ello desde el mismo principio de la Fe.

– ¿Qué opina de las críticas de determinados sectores a la Semana Santa en general y al trazado de la Carrera Oficial en particular?

Que son malintencionadas e interesadas, por mucho que se quiera vender lo contrario. Yo nunca los oigo protestar tanto cuando son otras las actividades que se realizan en el entorno de la Santa Iglesia Catedral. ¿Es que somos los cofrades los únicos culpables de todas las cuestiones que atañen al casco histórico? ¿De verdad alguien puede creerse que es nuestra intención dañar el entorno? 

– ¿Cree que se asentará la Carrera Oficial definitivamente o piensa que estas críticas terminarán teniendo algún efecto?

Sin duda se asentará porque es la Carrera Oficial que hemos elegido las hermandades. Si es cierto que los cambios llevan siempre aparejados periodos de adaptación en los que habrá cosas que mejorar. Pero estoy seguro que con la colaboración de todos los implicados en el proyecto lograremos tener una carrera oficial única.

– ¿Qué desea de esta Semana Santa?

Deseo que se viva con intensidad, con emoción, con oración y con la alegría de la Resurrección. Que todo aquel que se acerque a contemplarla o que participe la disfrute plenamente.

– ¿Cree que, por parte de las hermandades y la Agrupación, existe suficiente autocrítica para asumir y solucionar los errores con el objetivo de mejorar en el futuro?

Generalizar es una simplificación de la realidad, pero sí creo que la mayoría de las Hermandades y la Agrupación están preparadas para asumir y solucionar los errores que podamos cometer con autocrítica, porque siempre ha de existir el ánimo de mejorar tanto a nivel individual como colectivo.

– ¿Qué visión tiene de la realidad devocional de la Córdoba Cofrade? ¿Demasiadas ausencias en los cultos? ¿Se vive la Semana Santa con la religiosidad adecuada o tal vez detecta demasiada algarabía?

Creo que se vive con religiosidad, aunque es cierto que en los cultos de las distintas hermandades se ven demasiados bancos vacíos. Es una realidad que nos duele y que debemos revertir, poniendo todos los medios a nuestro alcance.

– ¿Con qué ilusión afronta esta Semana Santa?

Con la misma de siempre. Porque en nuestra Semana Santa cada año todo es igual y todo es distinto.

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