El candidato a hermano mayor del Calvario, Francisco Javier Murillo, propondrá a sus hermanos un hermanamiento con la Hermandad del Nazareno, si obtiene el respaldo mayoritario en el cabildo de elecciones del próximo 10 de junio, con motivo del 75 aniversario de la hechura de Nuestra Señora del Mayor Dolor que la corporación de San Lorenzo conmemorará en el año 2020. El objetivo de Murillo es iniciar todos los trámites y los contactos en esta fecha para que culminarlo en 2022, año en el que la hermandad cumplirá tres siglos de existencia. La pretensión del candidato se fundamente en el hecho, sobradamente conocido por buena parte de la Córdoba Cofrade, de que María Santísima Nazarena estuvo vinculada a la Hermandad del Calvario durante dos décadas procesionando como titular tras el Nazareno de San Lorenzo. Sería el segundo hermanamiento reciente que formalizaría la cofradía tras el materializado con la Hermandad del Calvario de Montalbán de reciente conclusión.
Un hermanamiento que se traducirá en una interrelación que de algún modo pudiera poner en valor la gran cantidad de elementos y documentación histórica que la corporación del Jueves Santo atesora de aquella época, como atestigua el testimonio del Víctor Molina, hermano mayor del Nazareno. Cosas que de algún modo pudiera ser compartido a efectos de los hermanos del Calvario pudieran conocer pormenorizadamente una parte importante de la historia de ambas corporaciones. El objetivo de Murillo es potenciar el conocimiento mutuo entre dos hermandades, que atesoran «una vinculación tan estrecha como el hecho de que su Virgen haya procesionado con nuestro Señor y pese a estar a 500 metros, casi no sabemos prácticamente el uno del otro». Murillo querría que este hermanamiento se tradujese además en celebrar jornadas de encuentro entre las dos corporaciones para retroalimentarse. Sea como fuere, toda esta cuestión no es más que una idea ilusionante de maneja Murillo pero, que de momento, aún no se ha traducido en contacto alguno con la Hermandad del Nazareno.
Cuentan los anales de la hermandad que el 12 de abril de 1919 el párroco D. Salvador Roldán Requena dirige al prelado de la diócesis una instancia en la que solicita autorización para sacar en procesión las imágenes de Jesús del Calvario y Nuestra Señora de los Dolores el Miércoles Santo a las siete de la tarde. En concreto, la misiva prone sacar en procesión a Nuestro Padre Jesús del Calvario acompañado de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, que se venera en Jesús Nazareno, y recorrer las calles siguientes: a las siete de la tarde del Miércoles Santo saldrá de la Parroquia, Plaza de San Lorenzo, Santa María de Gracia, Realejo, Barberos, Álamos, Santa Isabel, Plaza de Santa Marina, Moriscos, Dormitorio, Montero, Plaza de San Juan de Letrán, Frailes, Plaza del Corazón de María y Mayor de San Lorenzo a la Parroquia.
La incorporación de la Dolorosa de las monjas hospitalarias de Jesús Nazareno obliga a modificar el título de la Hermandad que a partir de ahora se conocerá con el nombre de Nuestro Padre Jesús del Calvario y Nuestra Señora del Mayor Dolor. El Miércoles Santo de 1920 vuelve a procesionar la Hermandad, registrándose dos novedades. La salida tiene lugar a las ocho de la noche y el itinerario fijado se alarga hasta el centro de la ciudad, como se deduce de la solicitud del párroco de San Lorenzo al titular de la silla de Osio. Como bien explicaba nuestra compañera Esther Ojeda en agosto de 2017, este procedimiento se prolongó desde la mencionada fecha de refundación hasta los primeros años de 1930, pues fue exactamente en 1937 cuando la imagen de la Nazarena fue sustituida por la de Nuestra Señora del Mayor Dolor y Esperanza, obra de Juan Martínez Cerrillo.
A pesar de ese significativo compromiso que duró casi dos décadas, la talla de la Nazarena nunca llegó a ser propiedad del Calvario, motivo por el que la cofradía de San Lorenzo materializó su deseo de contar para sí con una efigie de rasgos similares a los de la bella dolorosa del Nazareno cuando encargó a los imagineros Antonio Castillo Ariza y Francisco Díaz Jiménez la ejecución de la actual Virgen del Mayor Dolor, confirmando así la teoría que inducía a pensar que la obra de ambos estuvo inspirada en la de María Santísima Nazarena.





