Francisco Javier Murillo: «Yo lo que quiero es que haya hermanos, no dos hermandades del Calvario»

La Hermandad del Calvario celebra el próximo domingo 10 de junio Cabildo Extraordinario de elecciones al cargo de Hermano Mayor. Un proceso al que concurren dos candidaturas, las que encabezan Francisco Javier Murillo y María del Carmen Hinojo. Con el ánimo de hacer llegar a los lectores de Gente de Paz la visión de ambos candidatos, la redacción de este medio ha contactado con ellos para tratar el proceso con la ecuanimidad y la equidistancia que merece la hermandad al contrario de lo ocurrido en épocas que el tiempo y la distancia han permitido erradicar. Murillo ha aceptado nuestra propuesta, mientras que Hinojo ha declinado el ofrecimiento lo cual no será óbice para que traslademos a nuestros miles de lectores diarios sus propuestas, como no podría ser de otro modo. 

El pasado 22 de abril, Francisco Javier Murillo Rincón formalizaba oficialmente su candidatura de cara a las citadas elecciones. Licenciado en Filología Inglesa por la Universidad de Sevilla y miembro de la corporación desde que apenas contaba con cinco años de edad, al igual que su esposa y sus dos hijos, Javier Murillo ostenta actualmente el cargo de secretario. De este modo, este madrileño de 48 años continuará en la misma línea que su antecesor, Rafael Guerra. Con él, hemos mantenido una animada y sincera conversación que por su interés y densidad les ofreceremos en más de un capítulo.

Una entrevista en la que el candidato se manifiesta con una franqueza poco común en otros protagonistas del universo cofrade, sin eludir preguntas ni cuestiones espinosas y que no tiene desperdicio. La primera parte de esta entrevista aborda la situación actual de la hermandad. Una realidad que ha evidenciado una división interna de la que el candidato no elude hablar aportando, con grandes dosis de sinceridad, su visión sobre las causas y su intención de resolver por encima de todo. Estas son las interesantes reflexiones de Francisco Javier Murillo; no pierdan detalle.

– ¿Qué le impulsa a dar este paso?

Tener más compromiso con la Hermandad. Por distintas circunstancias a lo largo de la vida hasta hace pocos años no he tenido el tiempo suficiente para dedicarme a ella, pero a raíz de que Rafael Guerra cuenta conmigo para estar en su Junta de Gobierno, y de que las circunstancias personales me lo permiten, me decido a dar este paso y tirar adelante con el proyecto, aunque me ha costado mi trabajo, porque no es una decisión fácil. Lo he meditado mucho con mi mujer y tengo su pleno apoyo. Y a partir de ahí me he sentido con fuerza, empecé a madurar esa idea que comenzó a gestarse en el seno de la Junta de Gobierno desde hace aproximadamente año y medio.

«Echar abajo todo lo construido no creo que sea una posición buena ni saludable para la Hermandad.»

– Un paso valiente…

Valiente porque tomar esta decisión implica quitarte muchas horas de sueño para dedicarte por completo a la Hermandad, porque aunque te rodees de un grupo de personas eficientes, al final el que tienes que estar ahí eres tú. Yo si salgo elegido espero hacerlo lo mejor posible.

«Esta Junta de Gobierno se ha sentido en muchas ocasiones sola, y sin embargo se ha sacado el trabajo»

– Sí, pero si ya de por sí es valiente dar este paso en cualquier hermandad, en una hermandad como el Calvario, con las circunstancias tan especiales que tiene, de las que toda la Córdoba cofrade es consciente, ¿es incluso más valiente?

«Si yo hago una cosa y está mal lo lógico es que me lo digas, pero si está bien quiero que me lo reconozcas también y que no me digas que no porque no»

Posiblemente sea más valiente, lo fácil hubiera sido decir me quito del medio, no quiero saber nada, que hagan lo que quieran… Pero. sin embargo. aquí estoy yo, quiero continuar el trabajo que se ha realizado. Esa es la palabra clave: continuidad. Y evolución. Lo que no quiero es en un momento dado pegar el frenazo y echar abajo todo lo que hemos construido. Ni quiero que haya un parón y dejar de hacer los proyectos que tenemos en mente. Porque echar abajo todo lo construido no creo que sea una posición buena ni saludable para la Hermandad.

«Lo fácil hubiera sido decir me quito del medio, no quiero saber nada, que hagan lo que quieran… Pero sin embargo aquí estoy yo, quiero continuar el trabajo que se ha realizado»

– ¿Qué elementos entiende que son esenciales en esta construcción de esos años?

Se ha hecho un gran trabajo a todos los niveles. En el área de secretaría, que es de la que yo me he hecho cargo en los últimos años, se ha avanzado extraordinariamente. La Hermandad se ha puesto al día, se ha acogido al régimen fiscal, lo que supone la posibilidad de que todos los hermanos se pueden deducir el porcentaje que la normativa establece en la renta correspondiente a las cuotas, y ha obligado que la Hermandad tenga que contratar a un asesor fiscal porque el control de Hacienda ahora es más importante, es decir, que los hermanos se puedan beneficiar esta cuestión implica para la Hermandad un gasto mensual en concepto de asesor fiscal contratado. En su día lo solicitó un grupo de hermanos, la Junta de Gobierno vio que era factible y se hizo.

«El primer año nuestro fue muy muy difícil porque la Junta de Gobierno tuvo que adoptar una serie de decisiones que no gustaron a algunos»

Además, se ha cambiado el representante legal de la Hermandad. Cuando nos hicimos cargo de este asunto nos sorprendimos porque el representante legal de la Hermandad frente al Ministerio de Justicia era don José María Gutiérrez Casares que estuvo de Hermano Mayor hace más de dos décadas y después de él han pasado una serie de hermanos mayores que no habían modificado absolutamente nada de este asunto y el trámite en sí no es tan complicado. El próximo hermano mayor que entre tendrá que hacer lo mismo, cambiar el representante legal.

Se ha modernizado el sistema de gestión de hermanos, que antes estaba en una simple base de datos con unos papeles y punto. Se ha actualizado toda la antigüedad de los hermanos reutilizando la información de fichas antiguas. Se lleva un registro documental absolutamente de todo, que eso no lo había antes. Se ha puesto en marcha la página web. Se ha dinamizado la imagen de la Hermandad a través de las redes sociales…

«De tener una cuadrilla más o menos hecha se pasó a que muchos de los que estaban saliendo de costaleros dijeran que no salían y se tuvo que crear una nueva cuadrilla.»

Y a nivel hermandad hemos experimentado una evolución importante. El primer año nuestro fue muy muy difícil porque la Junta de Gobierno tuvo que adoptar una serie de decisiones que no gustaron a algunos. Decisiones de las que se viene arrastrando todo lo que tenemos ahora mismo encima, la decisión que se tomó entonces de cambiar al capataz titular de la Hermandad y cambiar las bandas y apostar por una de Córdoba y mantener un estilo determinado de cofradía dentro de la seriedad que pretendemos que tenga la Hermandad.

El principio de este mandato fue muy complicado. Rafael Zaldiernas, y tengo que destacarlo, que fue la persona que se hizo cargo del paso del Señor cuando se tomó la determinación de que don Fernando Chiachio no continuara, se hizo cargo de una situación muy muy compleja. De tener una cuadrilla más o menos hecha se pasó a que muchos de los que estaban saliendo de costaleros dijeran que no salían y se tuvo que crear una nueva cuadrilla.

Desde el punto de vista patrimonial se ha hecho una mesa nueva para el paso de palio que también ha generado polémica en determinado sector, cuando eso ha sido una donación de un hermano que pregunto qué se necesitaba y se le explicó que, por las personas que van debajo, hacía falta una mesa nueva.

«Rafael Zaldiernas se hizo cargo de una situación muy muy compleja»

– ¿Y por que ha generado polémica?

Las medidas de paso de palio son las que son, es un paso de palio estrecho, y con la mesa que teníamos se repartía mal el peso, lo que provocaba que las personas que van debajo sufrieran más de lo debido, sobre todo las primeras trabajaderas. Algunos de esos costaleros tenían que ir de lado casi para poder realizar su trabajo. La polémica deriva de que Rafael Guerra, originalmente llevó a Cabildo realizar una mesa sufragada por la Hermandad. La propuesta se rechazó. Sin embargo, ahora ha habido una donación que no ha implicado coste alguno para la Hermandad y la Junta de Gobierno mirando por las personas que van debajo del paso aceptó esa donación. Mantener las medidas anteriores podría haber provocado una desgracia y la Junta de Gobierno no podía permitirlo, máxime cuando el coste ha derivado de una donación.

«Mantener las medidas anteriores (de la mesa del palio) podría haber provocado una desgracia y la Junta de Gobierno no podía permitirlo»

– ¿Tiene la sensación de que hay un grupo de la hermandad que no valora nada de lo que se hace?

Esa es exactamente la sensación que tenemos desde la Junta de Gobierno. Se dijo que no porque no. Y yo, que llevo 4 años en esta Junta de Gobierno, no es que tenga esa sensación, es que lo afirmo. Te voy a poner un ejemplo: en el primer Cabildo que tuvimos tras tomar posesión se propuso cambiar la sede social de la Hermandad que estaba fijada en San Lorenzo nos trasladamos a la actual Casa Hermandad. El resultado del Cabildo fue no porque no.

«Si no hubiéramos tenido la casa hermandad ahora mismo no sé donde estaría la Hermandad del Calvario»

Exactamente por la misma razón por la que no se han aprobado las cuentas, no porque haya partidas que no estén bien, sino porque no. Durante este tiempo ese sector de hermanos que me duele que no vean que se han hecho cosas ha dicho a todo no porque no. Esa es al menos mi visión de todo lo ocurrido. Yo puedo estar equivocado y que esas personas tengan sus razones pero en mi opinión ha habido negativas incomprensibles como al cambio de sede social.

Según ellos no debíamos haber comprado la casa hermandad, cuando si no se hubiese comprado hace dos años hubiésemos estado en la calle porque el Obispado quería utilizar los salones donde estábamos nosotros antes y nos mandó una carta diciéndonos que de aquí a tal fecha teníamos que ir recogiendo. Si no hubiéramos tenido esto ahora mismo no sé donde estaría la Hermandad del Calvario.

«En mi opinión ha habido negativas incomprensibles, muchas veces se dijo que no porque no»

– Cuando se rechazó aquella propuesta de cambio de sede social, ¿se propuso alguna solución alternativa?

No. Y además es curioso porque hubo una serie de Cabildos en los que se le dio al hermano mayor la potestad de realizar las gestiones oportunas para tener una nueva casa hermandad. Pero sin embargo como la sede social sigue siendo San Lorenzo el párroco don Rafael recibe la documentación de la Hermandad en su casa. Lo que pasa es que como cambiar la sede social implica cambiar las reglas y para ello se requiere que esté aprobado por las tres cuartas partes de los hermanos presentes, la propuesta no salió adelante.

«Aquí se celebran muchas cosas a lo largo del año y se reza el Vía Crucis cada mes y la misa hermandad, y yo a algunos no los veo nunca, eso es lo que no quiero»

– Por eso le decía que pienso que dar este paso es una decisión particularmente valiente.

Si yo soy hermano mayor, a los dos o tres días de ser ratificado por el Obispado me voy a poner en contacto con estas personas para que me expliquen el por qué de esta situación y que me expongan qué es lo que se ha hecho mal, que me expliquen sus inquietudes y cómo lo podemos hacer para salvar esta diferencia. Si yo hago una cosa y está mal lo lógico es que me lo digas pero si está bien quiero que me lo reconozcas también y que no me digas que no porque no. Lo que pretendo es llegar a un punto de encuentro para ver qué puede ceder unos y otros para que esto sea una hermandad. Si yo gano voy a dar ese primer paso.

«Me voy a poner en contacto con estas personas para que me expliquen el porqué de esta situación y que me expongan qué es lo que se ha hecho mal, que me expliquen sus inquietudes y cómo lo podemos hacer para salvar esta diferencia»

– Y realmente se explica que todo esto tenga como motivación un llamador?

Sí. Bajo mi punto de vista si yo salgo de Hermano Mayor puedo solucionar este problema en 15 minutos. Quitando lo que hay y diciendo ¡toma!. Y el problema solucionado en 15 minutos. Pero yo creo que eso no es así. El puesto de capataz es un puesto de confianza en una hermandad y a mí como capataz me nombra un hermano mayor y una Junta de Gobierno. Si yo me voy a presentar con otra candidata en su Junta de Gobierno, lo que yo debo hacer es hablar con la persona que me nombró, explicarle mi posición y no continuar con la situación en la que estoy. Presento mi dimisión y me presento con quien yo quiera presentarme. Lo que no puedo hacer en la vida es jugar con dos barajas. Presentarme con una candidatura y si sale mal seguir haciendo lo mismo porque estoy con otro que es el que me ha nombrado. Así lo entiendo yo, aunque puedo estar equivocado.

«Si yo salgo de Hermano Mayor puedo solucionar este problema en 15 minutos. Quitando lo que hay y diciendo ¡toma!. Pero yo creo que eso no es así. El puesto de capataz es un puesto de confianza en una hermandad y a mí como capataz me nombra un hermano mayor y una Junta de Gobierno»

– Sin embargo, y sin ánimo de ahondar más en esta cuestión usted personaliza en la figura del anterior capataz, pero no es quien se presenta, ¿a qué cree que obedece eso?

Bueno, Mari Carmen fue la que se presentó hace 4 años y yo no conozco los pormenores internos, pero imagino que ella querrá reafirmarse en su proyecto y al mismo tiempo entiendo que él, que tengo entendido que podría ir también en su candidatura, nunca ha querido destacar y ser la cabeza visible.

– Por cerrar ya este tema: usted, que en aquel momento no era la cabeza visible y se incorporó a la Junta de Gobierno a raíz de todo lo sucedido, ¿como vivió no ya las elecciones, sino todo lo que sucedió después y cómo valora lo ocurrido? ¿qué sensación le queda de todo aquello? Lo digo porque ahora se presentan dos candidaturas, una con un marcado tinte continuista respecto a lo que ha construido Rafael Guerra y otra que recupera la propuesta de las últimas elecciones. Y desde fuera da la sensación de que se retroalimenta aquella situación.

Yo lo viví muy mal. Esa época había vivido la Hermandad pero no me había involucrado como a raíz de aquello. La situación que viví el día de las mismas elecciones me pareció algo realmente bochornoso. Y la sensación que he tenido a lo largo de todo este tiempo es que estamos mal porque, desde el punto de vista de este grupo de hermanos, hagamos lo que hagamos no lo vamos a hacer bien.

«La situación que viví el día de las mismas elecciones me pareció algo realmente bochornoso.

– ¿Entiende que se ha sido injusto con esta Junta de Gobierno por parte de ese sector?

Sí porque se han hecho cosas muchas cosas. Antes no se hablaba de la Hermandad del Calvario, y de un tiempo a esta parte se habla. Evidentemente no todas las cosas que hemos hecho son perfectas pero se ha trabajado mucho y muy duro para conseguir tener la casa hermandad, para potenciar el Grupo Joven… Se han hecho muchas cosas. Aquí, y eso lo quiero dejar claro, no se le ha denegado la entrada a nadie, que es algo que van diciendo por ahí. A nadie, en ningún momento, se le han cerrado las puertas de la Hermandad del Calvario. Al contrario, esta Junta de Gobierno se ha sentido en muchas ocasiones sola, y sin embargo se ha sacado el trabajo.

«Si yo me voy a presentar con otra candidata en su Junta de Gobierno lo que yo debo hacer es hablar con la persona que me nombró explicarle mi posición y no continuar con la situación en la que estoy. Presento mi dimisión y me presento con quien yo quiera presentarme»

– ¿Y cree que la situación se puede reconducir?

Por mi parte, si salgo elegido, voy a hacer todo lo posible. Yo lo que quiero es que haya hermanos, no que haya dos hermandades del Calvario. Y que todos los hermanos se lleven bien y que la casa hermandad es su casa de hermandad, de todos, y pueden venir cuando quieran, que no es sólo salir el Miércoles Santo. Aquí se celebran muchas cosas a lo largo del año y se reza el Vía Crucis cada mes y la misa hermandad, y a algunos no los veo nunca, eso es lo que no quiero. Yo quiero que haya hermandad. Voy a hacer todo lo posible si salgo elegido por encontrar qué puntos en común tenemos, para ver lo que nos une y lo que nos separa.

«La sensación que he tenido a lo largo de todo este tiempo es que estamos mal porque, desde el punto de vista de este grupo de hermanos, hagamos lo que hagamos no lo vamos a hacer bien»