El Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena, José Antonio Cabrero, ha visitado en su domicilio al hermano que tiene el privilegio de ostentar el número uno en la nómina de la corporación hispalense Pedro Muñoz -que el pasado 30 de mayo cumplió cien años de edad-.
El máximo representante de la hermandad ha querido agradecer, en nombre de la Hermandad de la Macarena, su fidelidad ejemplar y el amor demostrado a la corporación durante tantas décadas. Con tal motivo, le ha hecho entrega de un diploma de agradecimiento y unos nardos que estuvieron en las manos de la Virgen de la Esperanza durante todo el día 31 de mayo, aniversario de su Coronación Canónica.
Un gesto encomiable que da buena cuenta del auténtico significado de la palabra hermandad, una palabra cuya esencia trasciende de la mera parafernalia en la que tantas veces, más de lo deseable, se detienen las miradas de los medios de comunicación y, por ende, del público cofrade, olvidando el auténtico trasfondo que se esconde en el sentimiento de pertenencia a una hermandad, la fraternidad, la fe y la solidaridad.






