El próximo 17 de febrero, la Hermandad de los Dolores, salvo giro inesperado e indeseado de los acontecimientos, comenzará una nueva etapa en su dilatada historia, la que la ha convertido a uno de los referentes incuestionables de la Semana Santa de Córdoba, en virtud de la celebración de un cabildo de elecciones que deberá dirimir quién será la persona que dirigirá sus destinos los próximos cuatro años. Y lo hará de la mano de uno de sus apellidos más ilustres. Un cabildo de elección, el segundo convocado en los últimos meses, de acuerdo con la determinación acordada al respecto por el obispado de Córdoba
Concluido el plazo para la presentación de candidaturas, éste se ha cerrado con la presentación de una única lista, encabezadas por José María Herrero Fernández de Córdova, hijo de la actual Camarera Mayor de la Virgen, Doña Florinda Fernández de Córdova y nieto de Fernando Fernández de Córdova y Martell, quien fuera hermano mayor de la hermandad durante más de medio siglo, y primer presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, precisamente en el año en el que la institución cumple 75 años de existencia. Un candidato de consenso bajo cuyo mandato la hermandad deberá comenzar un nuevo periodo que habrá de profundizar en el excelente trabajo desarrollado por la junta de gobierno de su predecesor, Emilio Molina
A partir de ahora, y más allá de las cuestiones técnica y de índole similar a las que se hallan inexorablemente ligadas convocatorias de estas características, dentro de un mes la “Sala de Cursillos” de la Iglesia Hospital de San Jacinto acogerá una cita que deberá marcar los destinos de una de las hermandades que siempre ha evidenciado un comportamiento exquisito al afrontar diatribas de este calado, como corresponde a una de las corporaciones más importantes de la Córdoba Cofrade.
Cabe recordar que en el anterior proceso se cerró en falso, toda vez que a escasas horas de celebrarse el cabildo de elecciones a Hermano Mayor de la corporación, a los que solo concurría una candidatura, la encabezada por Manuel Herreros, éste decidía retirar su candidatura a presidir la Hermandad, por razones de peso, que no han trascendido oficialmente, más allá de determinadas especulaciones que no han quedado debidamente acreditadas, pero que “aconsejaban al candidato a adoptar esta medida”. Ahora la hermandad vuelve a afrontar un segundo proceso que debe culminarse de manera satisfactoria.





