La Chicotá de Nandel | No hay ganas de nada

El calor sofocante y las pocas noticias, al menos noticias tal y como algunos las concebimos, no dan ganas de nada.

Uno, intenta acercarse al lector con la idea de proporcionar al menos un hilo de pensamiento con su opinión, pero, ¿de qué y para qué? ¿Para quien?

El que no está ultimando la maleta para comenzar julio en tierras cercanas a la costa, mal, y si lo está haciendo, tampoco tiene cabeza para elecciones, para dimes, para diretes, aunque estén disfrazados de noticias.

También, tenemos el hándicap de que ya las hermandades prácticamente han echado el cerrojazo.

Este año han puesto hasta eso difícil, en poder disfrutar de algún partido en algún patio o casa Hermandad con aire acondicionado, acondicionada a estos calores. Los horarios de los partidos son nefastos, o muy temprano, con la tostaera aún en modo on, o muy tarde, y la verdad, como las noticias cofrades, tampoco hay mucho que ver en el 80% de los partidos.

La temporada estival, se vislumbra como parada, como sin chicha, en el ámbito de noticias cofrades, la cosa va a estar poco concurrida, todo lo contrario que el paseo marítimo de los boliches.

Quitando que hay nuevos hermanos mayores, quizá con más o menos repercusión, creo yo que menos, porque el nivel es el que es, poco más.

Se ha respetado a casi todos los capataces, se ha mirado el trabajo bien hecho, menos en Santa Marina, claro está. Por lo tanto, no hay fichajes, no hay mercado en movimiento, nada que llevarse a la boca con un vasito fresquito en una tertulia informal no organizada.

Poco importan ahora en este tiempo los bellos estrenos que serán en Cuaresma obras de arte. Ahora son papel, dibujo, ahora debería de haber jaleo, follón, ceses, comunicados diciendo que viene este, aquella banda, el otro, pero… Nada.

Así que sigo escuchando, como un burro amarrado en la puerta del baile, rememorando un sábado espectacular escuchando a El Último de la Fila. Porque si uno se pone a pensar en cofradías, ahora mismo, no hay ganas de nada.