Opinión, Una mirada de Esperanza

La Cruz de Mayo, una de las tradiciones más importantes de nuestra tierra

Actualmente, es una tradición que reúne estética y fe, pero que en el pasado concentraba rezos y plegarias ante la falta de imágenes a las que adherirse

Tengo que buscar en la historia, para recabar información sobre las cruces de mayo y cuáles fueron sus principios.

El origen de la Cruz de Mayo viene de la conquista española, y nos preguntamos, ¿qué tiene que ver una cruz con la conquista española? Pues bien, aunque me imaginaba la respuesta he investigado sobre ello y, los misioneros llevaban una cruz con ellos, porque era fácil de construir y además les servía para evangelizar y difundir la Palabra de Dios.

Otra de las teorías para la aparición de esta Cruz, era la falta de imágenes a las que darle cultos, y como la Cruz es nuestro símbolo principal y donde cobra sentido nuestra religión, era a lo que se le daba culto, tanto que se le rezaba a la cruz como ahora podemos rezar ante cualquier imagen.

A día de hoy, como vemos en nuestras calles en este mes de mayo, las distintas hermandades realizan una salida procesional con la Cruz vestida con los atributos de la Pasión y como se quedó cuando Jesucristo fue desclavado, con el paño blanco y las escaleras a espaldas de la cruz. También las vemos situadas en patios, o cualquier otro lugar, adornadas de manera muy original.

Para mi punto de vista me parece una tradición muy importante para los cristianos porque como anteriormente he dicho, la cruz es nuestro símbolo principal y nuestra Salvación vino de esa Cruz en la que Jesús redimió nuestros pecados.

Aparte de esto, que para mí es muy importante, también se da una protestación de fe por las calles para anunciar como cristianos que nuestro Redentor nos salvó en esa cruz.

Y, por último, la decoración de estas cruces junta a muchas generaciones de personas mostrando que año tras año la tradición de vestir la cruz no es solamente de un grupo reducido, sino que concentra a muchas generaciones desde niños hasta a personas mayores que inculcan esa tradición a los pequeños.

Que no se terminen nunca las tradiciones de este tipo que son las que nos dan ese sello de identidad y por las que seguimos rindiendo culto, aunque ahora de diferente manera que, en el principio, a esta bendita Cruz de Mayo, en la que celebramos que Cristo ha vencido a la muerte pero que tuvo que pasar por la cruz para la Redención de nuestros pecados.