El periodista Carlos Navarro Antolín acaba de abrir una verdadera Caja de Pandora, de consecuencias imprevisibles, desvelando que el Consejo General de Hermandades de Sevilla, que preside Francisco Vélez, ha determinado terminar con una tradición altamente discutida por muchos y defendida por otros, la gratuidad del cartel de Semana Santa, algo que no ocurre en otras ciudades como Córdoba o Sevilla.
Según ha desvelado Navarro Antolín en Diario de Sevilla, el máximo órgano de representación de las hermandades hispalenses pagará -a través de un patrocinio- 3.000 euros al cartelista de la próxima Semana Santa, Daniel Bilbao, con la intención de que en el futuro los cartelistas designados cobren la misma cifra para que no haya agravios comparativos. Son muchos los artistas que, a lo largo de los años, se han manifestado favorables a que el cartel sea pagado –algunos de ellos de forma pública-.
No obstante son también muchos los que han defendido la posición contraria, por lo que esta medida generará, a buen seguro, cierta controversia, trascienda o no públicamente, toda vez que sería interesante testar la reacción de quienes han sido cartelistas hasta ahora, de manera desinteresada y ven como ahora “las reglas del juego han cambiado”. Sea como fuere, el tiempo determinará si la medida es o no acertada y abre un nuevo abanico de posibilidades, desde autores que ven ahora más lejana la posibilidad de ser designados hasta quienes se postularán ahora después de no haber mostrado jamás interés en ser cartelista de la Semana Santa de Sevilla por el mero hecho de no recibir una contraprestación pecuniaria.





