La devoción menos conocida de «los cofrades de Jesús Nazareno»

Con la mirada puesta en el próximo 9 de septiembre, fecha en la que la Hermandad de Jesús Nazareno volverá a hacer historia con la presencia de su Bendita titular mariana, María Santísima Nazarena, por las calles del barrio de San Lorenzo protagonizando por segundo año consecutivo un rosario vespertino que tendrá su punto álgido con la visita al templo fernandino que da nombre a uno de los barrios más esencialmente cofrades de la ciudad de Córdoba, la corporación hospitalaria se apresta a vivir una importante cita este domingo, 27 de agosto, en torno al que probablemente es su titular menos conocido por el gran público.

Será a las 10:15 horas, en la Capilla de la Residencia de Jesús Nazareno, junto a las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, cuando tenga lugar una función en honor de San Bartolomé. Una eucaristía que estará celebrada por el Rvdo. Padre D. José Luís Risquez Zurita, consiliario de la hermandad, a la que están invitados todos los Hermanos de la Cofradía y devotos de San Bartolomé. 

La vinculación de la Hermandad de Jesús Nazareno con la figura de San Bartolomé es muy anterior incluso a la relación e influencia de una de sus figuras esenciales el Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina que se incorporó la hermandad en 1673. Según narran los anales de la historia de la Hermandad cordobesa, «la tradición inmemorial de Córdoba remonta a tiempos de Fernando III la fundación del gremio de pañeros y su hospitalito en la que fue calle Carchenilla, hoy de Jesús Nazareno. Lo históricamente innegable es la existencia en dicho lugar de la vieja collación de San Lorenzo del hospital de San Bartolomé, establecimiento asistencial con seis camas para pobres enfermos que ya se documenta en 1490. 

El pequeño hospital y su ermita anexa son propiedad de una antigua hermandad que en 1579 se convierte en cofradía de penitencia, sin perder por ello su primitivo carisma asistencial, garantizado en los nuevos estatutos al preceptuar el mantenimiento del viejo hospitalito. El 21 de marzo de 1579, el obispo fray Martín de Córdoba y Mendoza aprobaba la Regla de los cofrades de Jesús Nazareno y del glorioso apóstol san Bartolomé, documento fundacional de la primera cofradía que instauraba en tierras cordobesas las nuevas formas penitenciales de las primeras horas del Viernes Santo». 

Datos todos ellos que concretan y evidencian que la devoción a San Bartolomé coexiste en la esencia misma de la cofradía desde el mismo momento de su fundación, de ahí la importancia de la cita de este domingo y de ahí que hermandad y medios le otorguemos la importancia debida.