Probablemente, si muchas de las vocalías que conforman nuestras juntas de gobierno, se hubieran tomado tan a propósito sus funciones como emitir comunicados oficiales, algunas de nuestras corporaciones hoy serían mucho más de lo que son.
Y es que, de un tiempo a esta parte, raro es el día que no vemos en las redes sociales algún comunicado cofrade, además, los mismos suelen ir bien encabezados como comunicados oficiales, para que se vea que es algo importante y señorial, aunque el contenido del mismo sea para decir que se compró un llavero nuevo para las llaves de la casa de hermandad.
Sobre este asunto de los comunicados oficiales quisiera compartir dos breves reflexiones. La primera de ellas, es que muchas Cofradías, formaciones musicales o asociaciones, se apresuran en la redacción de un comunicado oficial con el objetivo de que el mismo sea compartido en muchos grupos de WhatsApp, logre muchos likes en redes sociales y genere opinión en el mundo cofrade ¿Y cuándo lo comunicamos a los hermanos? ¡Cofrades! Dediquemos nuestro esfuerzo en tener actualizado el fichero de hermanos en la secretaria y en vez de comunicar de cara al exterior, preocupémonos de informar a nuestros hermanos vía correo electrónico o lista de difusión para que estos no se tengan así que enterar por otros medios.
La comunicación interna es fundamental y más en los tiempos que corren, por ello, es necesario menos postureo y más rigor en la comunicación con nuestros hermanos, que por derecho, deben de ser los primeros en estar al día de la actualidad cofrade.
La segunda reflexión sobre esta era de los comunicados oficiales es que el 80% de los mismos, aparte de generar la risa en el mundo cofrade, están vacíos de contenido. Es decir, el comunicar por comunicar. La prudencia debe de marcar los pasos a seguir de nuestros directivos y estos deben de tomarse las cosas más en serio y dejarse de tanto comunicado que no va a ningún lugar.
Es evidente, que ciertas cosas están bien que se sepan, cosas importantes o históricas para la vida de la Cofradía, pero en la mayoría de los casos, mejor estar callado a editar ciertas publicaciones. No creo que sea necesario poner ejemplos, pues todas las semanas os llegan a vuestro celular algún comunicado oficial de esos que piensa uno ¿Y esto para qué? Incido así en la misma idea, evitemos el comunicar por comunicar, dejémonos de comunicaditos y pensemos en el bien de nuestras Cofradías y Hermandades, dotándolas de seriedad, para que así nos vea la sociedad.





