Estamos acercándonos a nuestra esperada cuaresma, tan ansiada este año, tan echada de menos, se inicia como todos sabemos el Miércoles de Ceniza, este año obligado por su movilidad será el miércoles día dos de marzo, la principal causa es que han de finalizar los cuarenta días en el Domingo de Ramos, y como las semanas tienen siete días y cuarenta no es múltiplo de siete, ahí debe de estar la causa de que se inicie un día distinto al domingo.
Pero el problema que deseo señalar es otro, la fecha de finalización de los carnavales, por tradición el carnaval debe de empezar el domingo anterior al Miércoles de Ceniza y debe finalizar el Domingo de Piñata, domingo posterior al mencionado miércoles, independiente de ser el inicio de nuestra cuaresma, por lo que han de convivir necesariamente en las calles D. Carnal con Dña. Cuaresma los días: miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo, estos cinco días de esta semana, y que desde siglos han sido motivo de disputa entre los partidarios de Carnaval y los de la Cuaresma.
¿Qué trozo me quito que no me duela?, difícil dilema, hace muchos años, recuerdo que desde mi más radical postura forzada por mi sangre de abril, intenté elevar mi queja a través de la sección de cartas al director del diario de esta localidad, digo intenté ya que la carta nunca fue publicada, escrita bajo el título reivindicativo de: “Carnaval, Cuaresma y Castillejo, todo lo pone el ayuntamiento en la carpeta de la “C””.
En ella señalaba que durante el tradicional Vía Crucis de la Agrupación de Hermandades, presidido ese año por la bendita imagen del Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, a su paso por la Mezquita Catedral de Córdoba, en la que coincidía en fecha y horario con el acto de nombramiento de Excmo. Sr. D. Miguel Castillejo Gorraiz como prelado de su Santidad, lo que obligó a los participantes de Vía Crucis a aligerar el paso algo más de lo normal para salir rápido de la Catedral, y tras esta salida acelerada caer en las calles llenas de mascaras y personal que celebraban los Carnavales de aquel año, creo que la fecha de todo este enredo, fue el 4 de marzo de 1995, sábado anterior al Domingo de Piñata, digo que creo que esa fue la fecha, en caso contrario dejarme decir en mi defensa que el error puede estar justificado por las tres décadas transcurridas desde aquellos días.
Durante muchos años posteriores me empeciné y con mi característica cabezonería me engañaba creyendo que tenía la más absoluta razón, pero como no hay nada que el tiempo no arregle y ponga en su lugar, tengo que reconocer, que coinciden esos días de cuaresma con algunos días del carnaval. Y que siendo cierto que carnaval y cuaresma, ambos se escriben con “C”, los carnavaleros tenían más razón que los cofrades, ya que estos forzando el calendario eran los que habían mezclado todo durante ese mismo fin de semana. Me gustaría que este error que sostuve durante años, culpando a los dirigentes del ayuntamiento y organizadores del carnaval, desearía que nunca más sea repetido.
Tenía razón quien dejó en el olvido mi carta al director, donde señalaba como culpable al Excmo. Ayuntamiento y los gestores de aquellos años, reconozco y pido perdón a los que disfrutaban en las calles de su carnaval, y le ruego a la Agrupación de Cofradías evite las fechas que van desde el Miércoles de Ceniza hasta el domingo posterior Domingo de Piñata, verdadero día en que se termina el Carnaval, a pesar de coincidir con nuestra Cuaresma, lo proclamo y como penitencia me obligaré a iniciar mi personal Cuaresma en la noche del Domingo de Piñata, obligándome a disfrutar hasta ese día de la expresión artística que es el Carnaval, con la esperanza de que ellos también me respete a mi y a mi cuaresma, que para las dos cosas hay espacio y tiempo.





