La Hermandad del Rocío de Almonte recibe una histórica partitura de 1927 dedicada al «ferviente rociero» Manuel Siurot

En el transcurso de un entrañable acto celebrado el pasado jueves en la Casa-Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Almonte, se formalizó la entrega de una valiosa partitura original fechada en 1927, cuyo contenido musical y poético rinde homenaje a la devoción mariana de toda una época. La obra, titulada “𝐇𝐚𝐲 𝐞𝐧 𝐀𝐥𝐦𝐨𝐧𝐭𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐄𝐫𝐦𝐢𝐭𝐚…”, fue generosamente donada por el hermano Juan López Lagares, quien la ha conservado con esmero hasta su reciente cesión a la corporación almonteña.

Un legado devocional dedicado a Manuel Siurot

La composición, con texto del poeta Ricardo Díaz y música de José Martínez, está dedicada al ilustre pedagogo y ferviente rociero Manuel Siurot Rodríguez, figura emblemática en el ámbito educativo y social de Huelva durante las primeras décadas del siglo XX. La pieza representa una joya musical que testimonia el sentir religioso y popular de aquel tiempo, encarnando la espiritualidad rociera a través de la lírica y la armonía.

Reestreno contemporáneo con alma almonteña

Para conmemorar tan significativa incorporación al patrimonio de la Hermandad, la partitura fue interpretada en una versión renovada por la artista local Nora López, cuya sensibilidad vocal dio nueva vida a la composición. La interpretación estuvo acompañada al piano por José Antonio Márquez, responsable del delicado arreglo musical que permitió adaptar la pieza al lenguaje sonoro actual. Asimismo, Los Tamborileros de Almonte, Rosendo y Miguel Ángel, ofrecieron una participación sobresaliente, reforzando con sus sones la autenticidad y el sabor tradicional de la velada.

Evocación del Centenario de la Coronación

Durante el acto, los tamborileros también interpretaron el Himno del Centenario de la Coronación Canónica de la Virgen del Rocío, sumando así un momento de especial emoción y conmemoración en este año de celebraciones tan significativas para la devoción rociera.

Gratitud de la Hermandad

La Hermandad Matriz de Almonte ha querido expresar públicamente su más sincero agradecimiento a todos los que participaron en esta jornada inolvidable, y especialmente a Juan López Lagares, por su gesto generoso y profundamente simbólico. La recuperación de esta partitura no solo enriquece el archivo histórico-musical de la institución, sino que refuerza el vínculo entre el pasado y el presente de una devoción que sigue latiendo con fuerza en el corazón de Almonte.