La historia de la marcha para Rocío y Lágrimas que Tubamirum estrenará el próximo Miércoles Santo

Tal y como adelantamos en Gente de Paz el pasado 8 de mayo, uno de los más significativos cambios musicales con vistas a la próxima Semana Santa, que se concretó apenas unas semanas después de concluir la histórica Semana Santa de 2017 que tantos momentos brillantes para el recuerdo deparó en la Córdoba Cofrade, merced al traslado de la Carrera Oficial al entorno de la Santa Iglesia Catedral, será protagonizado por la Hermandad del Perdón que decidía cambiar el acompañamiento musical para María Santísima del Rocío y Lágrimas de cara al Miércoles Santo de 2018. La formación elegida no era otra que una de las que dejó mejor sabor de boca en la Semana Santa del pasado año, quizá la más destacada de la provincia: la Banda de Música de Tubamirum de Cañete de las Torres. Una decisión refrendada el pasado mes de octubre, con la forma de los pertinentes contratos. 

La brillante banda cordobesa vendrá a sustituir a la Banda de Música Pedro Morales de Lopera, en el que será su cuarto contrato en la capital, que además será consecutivo, ya que el Domingo de Ramos acompañan al Amarrado a la Columna, el Lunes Santo a la Merced y el Martes Santo a la Trinidad. Sin duda, la corporación del Perdón realiza una apuesta segura por la buena música, depositando su confianza además en una banda de la provincia que ha demostrado con solvencia su buen hacer tras los pasos de la ciudad de San Rafael.

En el mismo acto, tuvo lugar el regalo, por parte de un hermano, de una marcha dedicada a la Señora de la Judería donada, en nombre de Juan Manuel Cuevas Cuevas,  titulada “De porcelana” compuesta por Francisco Javier González Gallardo de Vejer de la Frontera (Cádiz). Una marcha de corte clásico, tal y como exige el elegante caminar del paso de palio de la dolorosa de San Roque, que está inspirada en una sevillana homónima, escrita por Aníbal Cuevas también dedicada a la titular mariana de la corporación, convirtiéndose de este modo en la segunda marcha procesional que se incorpora a su patrimonio musical.

Ha sido precisamente el propio Aníbal Cuevas quien ha explicado el proceso transcurrido desde que creó la sevillana hasta que esta se convirtió en marcha procesional que «Dios mediante, el próximo Miércoles Santo la Banda de Música Tubamirum de Cañete de las Torres , estrenará por primera vez tras el caminar de Nuestra Señora del Rocío y Lágrimas». Cuevas que afirma que solo escribe «por afición y no me dedico a ello», ha explicado que «desde que ví por primera vez, a mi Rocío y Lágrimas, me empeñe en escribir y dedicarle unas letras sin más pretensión que poder plasmar un sentimiento«, precisando que «muchas tardes y noches me pasé sentado en la capilla en aquel invierno de 2005 y 2006. Ella , un folio en blanco y yo, hasta que comenzó a pintarse de sentimiento el papel, como si las conversaciones entre ambos se escaparan de la intimidad».

«Una vez di por finalizado lo escrito (no por ello nuestras conversaciones que hoy en día seguimos manteniendo aunque en la distancia) presenté dicho folio a la hermandad. No era más que eso, un folio con un texto. Cual no fue mi sorpresa que en ese misma Cuaresma de 2006 se publicó en el boletín de la hermandad«, ha subrayado Aníbal quien ha añadido que «pasó el tiempo, y le pedí un favor a un amigo. Se me ocurrió comentarle a una persona especial y gran profesional que tratara de poner música al texto. Y gracias a Miguel León López, que no solo hizo un trabajo impecable, tuve la suerte de que en los cultos de Nuestra Señora en Pentecostés de 2009, el Grupo Rociero Entreolivares la estrenó de forma magistral. Ese estreno me dio la vida, ya que por aquella época no estaba pasando por mis mejores momentos y significó muchísimo». 

Cuevas continúa explicando que «siguió transcurriendo el tiempo y no fue hasta mediados del 2011, cuando recibo un mail de mi amigo Miguel León López, que si tenia algún inconveniente, en que el Coro Rociero de la Borriquita de Montoro, la grabase en su primer disco», pregunta que tuvo una respuesta afirmativa inmediata. «Así hasta el año 2017 que se me encendió la bombillita y pensé… ¿cómo quedaría adaptada a marcha procesional? Se lo comenté a mi hermano y me puso en contacto con Francisco Javier González Gallardo, compositor de Vejer de la Frontera. Ante dicha petición se puso manos a la obra, dando un resultado que particularmente me deja sin palabras. Siendo el 14 de octubre de ese mismo año cuando se le hace entrega conjuntamente a la hermandad y la Banda de Música Tubamirum de las partituras de la marcha».