Nuestra Señora del Carmen de Puerta Nueva presenta desde el pasado martes 5 de marzo, una imagen inusual toda vez que se encuentra despojada circunstancialmente de su Niño, propiciando una escena insólita. La razón obedece a la retirada del culto de la pequeña imagen para ser sometida a una restauración.
La intervención, que consiste en resanar las rozaduras que la talla presenta en los pies y cabeza, a consecuencia de los zapatos y la corona que han provocado que estuvieran saltando los estucos, así como las muñecas y la nariz, que presentaban ciertas deficiencias, está siendo acometida por la restauradora Lourdes Cadenas de Llano Naranjo, que goza de una amplia experiencia en procesos de esta índole, tal y como ha explicado a este medio su hermano mayor, Juan Vargas Padilla.
La llamativa imagen se prolongará hasta el Domingo de Ramos, fecha en la que la corporación letífica ha previsto el regreso del retoño, tras concluir una restauración que devolverá todo su esplendor al divino infante y su Madre pueda volver a acogerlo entre sus brazos.





