La Paz y Esperanza y Humildad y Paciencia recibirán culto en San Jacinto

Si las labores de mantenimiento a las que será sometida en las próximas semanas la iglesia conventual del Santo Ángel, conocida popularmente como Capuchinos, permitirá recuperar la escena perdida de los titulares de la hermandad de la Sangre en el Convento del Císter, no será menos llamativa la escena que deriva del traslado provisional de los titulares de la Hermandad de la Paz y Esperanza por mor de esta circunstancia. 

Y es que Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de la Paz y Esperanza habitarán las próximas semanas en el hogar de la Virgen de los Dolores, donde recibirán culto propiciando una escena inédita, con las dos imágenes que gubiase Juan Martínez Cerrillo compartiendo espacio físico con el Santísimo Cristo de la Clemencia y su Bendita Madre, en lo que será una imagen histórica que pasará a formar parte de la memoria colectiva de ambas corporaciones penitenciales.

No será la primera vez, desde luego, que la Reina de Capuchinos rinde visita a la Señora de Córdoba, siendo habitual que en el rosario matinal que cada año protagoniza la Virgen de la Paz por las calles del barrio se acceda a la iglesia de San Jacinto si bien será la primera ocasión en la que los titulares de la corporación capuchina reciban culto en casa de la hermandad vecina.

De hecho, será la segunda vez en la historia en la que ambos titulares salgan de Capuchinos para recibir culto desde el 24 de febrero de 1940, cuando la Paz llegó a su hogar. Cabe recordar que la ocasión anterior fue en 1997 cuando, en el mes de enero, el convento del Santo Ángel fue objeto de una profunda y necesaria restauración que obligó a la hermandad de la Paz y Esperanza a buscar un hogar alternativo para sus Benditos Titulares. Tras sopesar diversas opciones, la decisión fue trasladar el culto a la Iglesia conventual del Carmen Calzado (el Carmen de Puerta Nueva).

Allí, frente a la mirada de la Virgen del Carmen, en el pequeño ara que existe al pie del altar mayor, recibieron culto durante el invierno Ntro. Padre Jesús de la Humildad y Paciencia y Ntra. Sra. de la Paz y Esperanza. Allí tuvieron lugar también los cultos cuaresmales en honor al Señor. Y allí, la hermandad aprendió a tener su segunda casa para siempre. La semana previa al Viernes de Dolores del mismo año se produjo el regreso a Capuchinos.

A raÍz de aquel hecho histórico, que supuso la única vez que ambas imágenes han abandonado Capuchinos desde 1940 (el Señor jamás había salido de Capuchinos) se incorporó al cortejo penitencial de la cofradía el estandarte de la hermandad del Carmen. Del mismo modo, una representación de la hermandad de la Paz acompañó hasta el año 2006 a la Virgen del Carmen en su salida. Inexplicablemente esta tradición se truncó a partir de entonces.