La primera vez del palio de la Salud bajo el cielo de Córdoba

Probablemente sea la expresión más reiterada en los últimos meses cuando cualquier noticia cofrade versa sobre la Hermandad de la Agonía. Y es que se ha convertido en una realidad incuestionable, que los hermanos de la corporación del barrio del Naranjo se encuentran inmersos en un maravilloso descuento de pequeñas ilusiones vividas y de anhelos materializados, que acercan al horizonte el segundo Martes Santo más importante de sus vidas, después de aquél en el que la cruz de guía de la cofradía se dirigió por vez primera al corazón de Córdoba, mientras buena parte del universo cofrade les tildaba de locos.

Esta noche, el misterio del Santísimo Cristo de la Agonía y el flamante nuevo paso de palio de la Virgen de la Salud, sin lugar a dudas el estreno más importante que la inminente Semana Santa de 2018, ha de deparar en la ciudad de San Rafael ya se encuentran entre los muros del mayor templo de la diócesis, para protagonizar una jornada de ensueño en apenas una semana. Al mando del equipo de capataces de la cofradía, comandado por Jesús López Mata y Francisco Carbonero, la cuadrilla única de la corporación, doblada para ambos pasos, ha trasladado ambos altares itinerantes, desde la Real Iglesia de San Pablo, lugar en el que han habitado, las últimas semanas hasta la Santa Iglesia Catedral, desde donde retornarán triunfantes al corazón del barrio que les espera entusiasmado. 

Bajo la gélida primera noche de primavera, los costaleros de la Agonía, que han intercambiado su lugar de privilegio en ambos pasos, como es deseo de ambos capataces que vuelva a ocurrir el próximo Martes Santo, han desandado el itinerario natural que les separaba de la casa común de los católicos cordobeses, a través de un itinerario que ha descendido por la Calle de la Feria para proseguir por la Ronda de Isasa y la Puerta del Puente, desde donde han accedido a la Catedral, entre un regusto de satisfacción por el trabajo bien hecho y la ilusión contenida de lo que ha de acontecer. Y es que esto ya está aquí; la Semana Santa ya se vislumbra en el horizonte más inmediato y, como revelan las múltiples señales, todo está a punto de comenzar.