La Sentencia de Jerez, embajadora en Bruselas de nuestra Semana Santa

La música traspasa las fronteras de nuestra tierra

, y es habitual observar cómo bandas venidas de lugares foráneos interpretan su música en nuestras localidades, o cómo marchas de nuestra ciudad suenan en otros puntos de nuestra geografía. Sin embargo, es menos habitual observar cómo bandas que acompañan a pasos en Semana Santa suenan fuera de nuestro país, dando testimonio del indudable aspecto cultural que encierra nuestra tierra en Semana Santa y lo que la música procesional aporta a esa cultura.

La Agrupación Musical de la Sentencia de Jerez ha sido embajadora de la Semana Santa de Andalucía y de la propia localidad jerezana en Bruselas, capital de Bélgica. Todo ello gracias al International Flamenco Institute (IFI) de Jerez, una comunidad cuyo objetivo primordial es la difusión del arte flamenco en general y del jerezano en particular, que organizó un encuentro en la Catedral de Notre Dame du Sablon en el que participaron tanto una representación de la Sentencia formada por quince componentes de la misma, así como tres saeteros de la ciudad gaditana: Eva de Rubichi, Ángel Vargas y Manuel de la Nina. Estas actuaciones se enmarcan en el programa cultural promovido por el Palacio de Bellas Artes de Bruselas en colaboración con la Embajada española. La Sentencia interpretó marchas como «Cerca de Tí», «La Saeta», «Reo de Muerte» o «Bulerías de la Plazuela», ante un público que comenzó sorprendido ante un tipo de música que jamás había presenciado, y terminó enamorado de la idiosincrasia de la Semana Santa jerezana, perfectamente representada a través de la música de la brillante formación musical. Entre los asistentes (unos cuatrocientos) se encontraban diplomáticos de España, condes y altos cargos del gobierno belga y andaluces que trabajan o estudian en Bruselas, que acogieron con gran cariño a la banda jerezana.

Asi las cosas, Jerez y su Semana Santa tuvieron su eco en la ciudad que representa la principal sede administrativa de la Unión Europea. Un hecho que debería hacernos reflexionar a los cofrades sobre la magia y la grandeza que encierra nuestra bendita locura, que cautiva a todo aquel que la contempla frente a frente, provenga del lugar que provenga. Tradiciones de nuestra tierra reconocidas mundialmente, a pesar de que muchos en nuestro propio país tratan de minusvalorar todo lo que denota aroma a incienso.