Como ya adelantamos en Gente de Paz el pasado mes de diciembre la coronación canónica de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza no es el único acontecimiento que la hermandad capuchina tiene en el horizonte. Un evento que aún no tiene fecha definida pero para el que los rectores de la corporación barajan la probabilidad de que se produzca en 2020. Antes de que se alcance esta fecha, la hermandad del Miércoles Santo, vivirá otro acontecimiento que tendrá a Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia como protagonista, el LXXV Aniversario de su hechura.El Humilde Rey de Capuchinos fue gubiado por Juan Martínez Cerrillo y bendecido en la Iglesia Conventual del Santo Ángel el 25 de enero de 1943, por lo que en 2018 cumplirá tres cuartos de siglo de existencia. Para conmemorar esta efemérides, la Junta que preside Enrique Aguilar baraja una serie de eventos que configuren el programa de actos, que combinará algunos de carácter cultural con los lógicos cultuales que han de gozar de una especial trascendencia.Entre las opciones sopesadas, se halla la solicitud a la Agrupación de Cofradías para que el Señor presida el Vía Crucis oficial de las Hermandades cordobesas que abre la Cuaresma en la Córdoba Cofrade, tal y como ocurriese cuando cumplió 50 años de vida. Cabe recordar no obstante que en 2018 la celebración del LXXV Aniversario de Humildad y Paciencia coincidirá con la celebración del Centenario de la reorganización de la Hermandad de la Expiración y el IV Centenario de la llegada a los Trinitarios del Santísimo Cristo de Gracia, lo que podría influir en la elección de la imagen e incluso en la determinación de elevar la solicitud o valorar otras opciones, si bien en el caso de la corporación del Alpargate ya ha anunciado la celebración de una salida extraordinaria.Sin embargo, más allá de los eventos que el tiempo vaya concretando, la cuadrilla que sobre sus pasos lleva al Rey de Capuchinos cada Miércoles Santo por las calles cordobesas, se ha puesto a trabajar para dotar a una efemérides de estas características del mayor esplendor posible. En este sentido, los miembros de la cuadrilla del paso de Misterio, fueron citados el pasado 10 de diciembre en la casa de hermandad, para ser informados «sobre los proyectos que como cuadrilla van a hacer con motivo de este aniversario y para que los costaleros puedan aportar sus propias ideas». El proyecto que se concretó aquel día y que la cuadrilla que tiene el orgullo de llevar sobre sus hombros al Rey de Capuchinos puso en marcha es una nueva túnica para Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, una “túnica bordada en oro fino, para engrandecer su imponente semblante en fecha tan señalada. Para tal fin se nombró una comisión responsable de coordinar todos los esfuerzos necesarios para conseguir tan importante objetivo, para el cual será necesario el esfuerzo y colaboración de todos aquellos que tienen el enorme privilegio de poder ser Sus pies cada Glorioso Miércoles Santo».
En la igualá que ha tenido lugar este viernes se ha presentado a los miembros de la cuadrilla el diseño de túnica que ha sido elegido para que se materialice en esta nueva pieza para el ajuar del Rey de Capuchinos, si bien no se ha querido desvelar, al menos públicamente, ni el diseñador ni qué bordador ejecutará el dibujo. No obstante si se ha transmitido que el objetivo es que «esté concluida coincidiendo con el último ensayo» de la cuadrilla del paso de Misterio, así lo aseguró expresamente la persona encargada de dirigirse a los costaleros, así como el coste del proyecto que asciende a 30000 €. Con vistas a su financiación, la comisión ha previsto una suscripción a la que todo aquél costalero de la cuadrilla del paso de Misterio que lo desee podrá adherirse con participaciones individuales de 180 €, a razón de 15 cuotas mensuales de 12 € cada una, a pagar antes del día 10 de cada mes entre abril de 2017 y junio de 2018. De este modo, los hombres que son los pies del Hijo de la Reina de la Paz ponen la primera piedra para concretar su granito de arena para que los 75 años que cumple Humildad gocen del regalo que merece este acontecimiento.





