El salón de los mosaicos del Alcázar de los Reyes Cristianos de Córdoba ha acogido este martes la entrega del galardón “Pasión Solidaria”, proyecto que promueve la Cadena Ser Radio Córdoba, junto a varias instituciones colaboradoras Obra Social la Caixa, Parque Joyero de Córdoba, Consorcio Escuela de Joyería de la Junta de Andalucía, Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, y Hospital la Arruzafa.
De este modo, se pretende premiar la labor solidaria realizada por las cofradías de Córdoba, valorando su jurado los proyectos de las hermandades participantes, de las que se destaca su labor social dirigida a personas mayores, niños y colectivos desfavorecidos socialmente.
Este año ha sido la Claretiana Hermandad la destinataria del primer premio, compuesto por una medalla de plata que la Hermandad lucirá con orgullo el Miércoles Santo, y una dotación económica que asciende a 3.000 euros.
La Hermandad de Palmeras había participado en ediciones anteriores habiendo sido premiada con varios accésit. Este año consiguen el primer premio llevando a cabo una obra social sin precedentes para la Cofradía, puesto que doblan su dotación anual situándola en torno a los 20.800 euros, suponiendo un gran esfuerzo adicional para la Junta de Gobierno que preside Raúl Torres.
La hermandad agradece a Pasión Solidaria 2019 este premio y desea manifestar su agradecimiento por partida doble a esta Organización, puesto que pone en valor todos los años el compromiso de las hermandades con los más necesitados para conocimiento de la sociedad cordobesa y porque este año sean ellos los titulares de esta mención.
Las actividades sociales de la Hermandad, que en concreto han sido tenidas en cuenta por la Organización para ser galardonados han sido enfocadas a la formación y a la caridad. Por importancia en su dotación económica han sido: la Escuela de Música financiada por la Fundación CajaSol-La Caixa, la Escuela de Flamenco financiada por la Fundación Cajasur, los distintos almuerzos solidarios, para mayores, para niños coincidiendo con S. Antonio Mª Claret, y a través de su rectoría de caridad para los más necesitados del barrio.
El perfil prioritario de los beneficiarios a los que se dirige la Hermandad con los distintos proyectos es de jóvenes y adultos, de ambos sexos, del barrio de las Palmeras. Con esta formación se persigue que desarrollen habilidades artísticas y sociales, desde sus propias inquietudes. El barrio, no obstante, es mayoritariamente joven. La pirámide de edad, que en nuestra ciudad se encuentra invertida, aquí tiene una posición normal.
Generalmente, la unión de parejas se da a muy temprana edad, y la mayoría de los jóvenes tienen hijos en cuanto, biológicamente, se encuentran en edad de procrear. La mayoría de estas parejas viven con sus padres, abuelos o algún otro familiar. El paro afecta a más del 80% de la población del barrio, acentuándose en la población juvenil. El poco trabajo que encuentran es totalmente precario. Muchos sobreviven buscando chatarra, en la venta ambulante, etc… Se podría decir que “viven de lo que encuentran”.
Reciben la ayuda de Cáritas Parroquial con normalidad, que cumple un papel fundamental en cuanto a alimentación, las mujeres «echando horas» en el trabajo doméstico (siempre ocultando que viven en las Palmeras para que no peligre su empleo, aunque sea sumergido), los pocos familiares que cobran el subsidio por desempleo y las ayudas sociales.
Las características de la exclusión social se encuentran al orden del día. Ante esta situación es lógico que exista delincuencia y droga. El fracaso escolar supera el 70%, existiendo un porcentaje significativo de analfabetismo. En esta situación, el acceso a cursos de formación se les hace prácticamente imposible, máxime a aquellos con un cierto nivel técnico. Existe una alta tasa de absentismo escolar, con lo cual, cada año, baja el nivel de instrucción y crece el fracaso escolar. Con este panorama, el futuro de la población juvenil de las Palmeras invita al pesimismo. Desesperanza y dejadez son estados de ánimo muy generalizados.
Teniendo en cuenta la dificultad que encuentra la juventud de nuestro país, generalmente bien preparada, para acceder al empleo, ¿Qué esperanza les puede quedar a los jóvenes de las Palmeras, con mucha menos formación? La hermandad del Cristo de la Piedad constituida en el año 1972 ha gozado desde entonces de una gran simpatía y seguimiento en el barrio. Es, por tanto, una gran conocedora de la situación de sus habitantes, en especial de sus jóvenes de ambos sexos.
La Hermandad plantea distintos proyectos con el objetivo de ofrecer al barrio posibilidades que abran horizontes de esperanza e ilusión, ánimo para trabajar en grupo en las clases de la escuela taller de música y, sobre todo (lo más importante) que encuentren motivaciones para vivir de otra manera, eliminándose la imagen del joven hastiado, pasando los días por las esquinas, sin hacer ni esperar nada. Es importante destacar que se ha elegido esta temática debido a que creemos que da respuesta al perfil de muchos jóvenes y adultos del barrio, de ambos sexos, permitiendo trabajar con ellos desde sus propios intereses y aficiones.
La Hermandad siempre ha tenido y tiene la esperanza de que la población juvenil de las Palmeras consiga darle un vuelco al barrio, desterrando la percepción tan negativa que tiene la sociedad cordobesa del mismo.
Uno de los objetivos de carácter social de la Hermandad es recuperar su comedor escolar cuya financiación se encuentra en la actualidad gestionando.
Llama la atención que la hermandad cordobesa de Palmeras, destine el 100 % de sus recursos propios y externos a proyectos sociales, cuando son muchos los proyectos de patrimonio artístico que por desgracia no avanzan al ritmo deseado, principalmente la hechura de su nuevo Crucificado cuya financiación es una losa para una Cofradía que apuesta por los pobres y los excluidos.





