El Cerro del Cabezo ha sido testigo de una nueva edición de la salida procesional de la Virgen de la Cabeza, punto álgido de la romería más antigua de España, que ha tenido lugar sin incidentes graves, bajo una llovizna que ha deslucido su celebración pero que no ha minimizado ni un ápice la marea de devoción entre la que se ha desarrollado la salida de la Morenita.
Miles de personas se han dado cita a una nueva edición de una de las citas más esperadas del calendario de la religiosidad popular de Andalucía que cada año propicia multitud de imágenes para el recuerdo que evidencian por qué la devoción a la virgen de la Cabeza es una de las más arraigadas y multitudinarias de toda España.
Tras la eucaristía que se ha desarrollado en el interior de la Basílica, a causa de la lluvia, y ha estado presidida por el obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez, la imagen de la Virgen de la Cabeza ha salido en procesión envuelta en una constante reiteración de vítores y proclamas en honor a la Madre de Dios, que se han repetido sin descanso a lo largo de las horas en las que se ha prolongado la procesión por los alrededores del Cerro del Cabezo.
La Virgen, que ha realizado buena parte del recorrido envuelta en plásticos para protegerla de la lluvia, ha lucido el manto de terciopelo color verde Andalucía con bordados de ornamentos florales en oro fino, realizado por un taller de monjas en la década de los 60 del siglo XX y saya blanca bordada en oro, enriquecida en el año 2014 por la Junta de Gobierno que en ese momento regía la Cofradía. La restauración corrió a cargo de Pedro Palenciano.
Las coronas que han lucido en sus sienes la Reina de Sierra Morena y su Bendito Hijo, han sido las del Centenario de la Coronación Canónica de 2009, realizadas en oro, perlas y piedras preciosas por Manuel Valera, con diseño de Pedro Palenciano basado en las coronas de la Coronación de 1909 y el rostrillo que lleva es de la Re-Coronación Canónica de 1960, de oro fino, perlas y piedras preciosas, diseñado por Antonio González Orea y realizado por Manuel Aumente.
Sobre el mantolín del Niño Dios se ha dispuesto la medalla de la Ciudad de Andújar, el broche de la Rosa de Oro y la gran Cruz Laureada de San Fernando y entre medias, el bastón de Alcaldesa Perpetua de Andújar, conformando un magnífico conjunto con el que la Virgen de la Cabeza ha brillado de manera singular en el día más importante del calendario de la ciudad de Andújar.




