La Virgen de las Lágrimas estrena su nueva saya en su besamanos

Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo, titular mariana de la Hermandad de la Misericordia ha estrenado la nueva saya ejecutada por Mercedes Castro durante el besamanos que se ha celebrado en su honor en la Basílica de San Pedro. Una pieza que procede de una antigua casulla blanca bordada en oro que ha sido donada a la corporación cordobesa «por una hermana que ha preferido conservar su anonimato».

La casulla original que se completa con estola, manípulo y palia del mismo color y diseño, todos ellos en magnífico estado, y perteneció a la colección privada de la familia de la donante ofrece gran riqueza de diseño y variedad de técnicas, y en su iconografía destacan los símbolos eucarísticos –espigas y racimos en el frontal y un Agnus Dei en el dorso– completados con exquisita decoración vegetal. Por su estilo, puede asegurarse que fue confeccionada a finales del siglo XIX. La adaptación que, tal y como la propia hermandad ha confirmado a través de una nota difundida a través de sus medios oficiales de información, «no ha implicado en modo alguno cortar o modificar la casulla«.

No será el único estreno que presente la Cofradía el próximo Miércoles Santo, ya que esta magnífica saya se une a la restauración de la candelería, varales y crestería del paso de palio de Nuestra Señora de las Lágrimas y Desamparo que ha sido efectuada por la orfebrería cordobesa Creaciones Soriano, unos trabajos que suponen la conclusión de la reparación de toda la orfebrería del altar itinerante de la Reina de San Pedro. En este sentido, la hermandad recordaba y explicaba en su boletín cuaresmal que “la candelería fue estrenada en 1996, con ejecución de la orfebrería Villarreal de Camas (Sevilla), que realizó asimismo el diseño, inspirado en la Cruz de Soledad que fue inicialmente el primer varal para el palio en un proyecto que no se concluyó.

Consta de 90 piezas de metal dorado y su importe fue de 4.400.000 pesetas (algo menos de 25.000 euros en la actual moneda). (…) En cuanto a los varales, también de metal dorado, fueron realizados por Hermanos Lama de Córdoba y estrenados en 1993, con un importe de 4.500.000 pesetas (poco más de 27.000 euros). El diseño se basó asimismo en el de la Cruz de Soledad, completado con iconografía relativa a heráldica y la historia de la Hermandad.”