Nuevamente vuelve a teñirse de luto el pentagrama de la música procesional por la muerte de un componente de una de las formaciones musicales más representativas de cuántos componen el universo cofrade la Agrupación Musical Lágrimas de Dolores de la localidad gaditana de San Fernando.
«Se nos va al cielo a los 35 años nuestro «Rufante», la alegría de la agrupación un referente para muchos de nosotros, conocido cariñosamente como «Palomo». Un padre de familia, honrado y generoso.Padre de dos niñas hermosas, honrado y generoso que lo daba todo por sus dos familias. Ahí arriba te recibe el Barba, ensayaréis con vuestras cajas y te cuidará hasta que nos volvamos a ver. Descansa en paz, Antonio». este ha sido el emotivo mensaje con el que la formación musical gaditana ha querido despedirse de uno de sus componentes qué ha dejado tras de sí un hueco imposible de reemplazar.
A raíz de la noticia las muestras de condolencias se han multiplicado sin descanso a través de las redes sociales, poniendo de manifiesto el sentimiento a flor de piel que se ha extendido como una mancha de aceite sobre músicos y cofrades de los cuatro puntos cardinales de Andalucía y al mismo tiempo, vuelven a evidenciar lo efímero de nuestra existencia.





