Las campanas del Socorro vuelven a sonar con normalidad, de nueve de la mañana a nueve de la noche

El pasado mes de marzo, unos vecinos del entorno de la Ermita del Socorro lograron reducir a la mínima expresión la frecuencia con la que las campanas tañían, quedando limitada a dos veces al día: las doce del mediodía, la hora del Ángelus, y las siete de la tarde, hora en la que, los fines de semana, tiene lugar la eucaristía en el recoleto templo junto a la Corredera. El motivo aducido por estos vecinos fue el ruido «insoportable» que producían las campanas lo que provocaba «la imposibilidad de descansar prácticamente a cualquier hora del día». Una circunstancia sufrida por parte de los vecinos del entorno pero que nadie había logrado limitar hasta el momento. 

Según afirmaban los afectados, a lo largo de los últimos años, habían sido múltiples los intentos por parte de los vecinos de intentar alcanzar un acuerdo con los responsables de la ermita, la Hermandad del Socorro, obteniendo, siempre según la versión de los afectados, la callada por respuesta, amparándose en una tradición («siempre han estado ahí») que se traducía en «hacer caso omiso» de las peticiones recibidas.

Un acuerdo propuesto consistente en atenuar los decibelios de las campanas que, según la versi´n de los demandantes, no había tenido respuesta en positivo por parte de la hermandad, después de meses de espera, lo que propició que los afectados tuvieran que explorar «otras vías» para poder solucionar su problema. La «solución» temporal llegó de la mano de la Policía Local, a través del servicio de Línea Verde del Ayuntamiento de Córdoba y la aplicación de las Ordenanzas Municipales, que puso fin a una tradición de muchos años, solución no compartida por otros vecinos de la zona que han echado de menos el sonido tradicional de las campanas a lo largo de este tiempo de «censura».

Meses después, esta hermosa tradición se ha vuelto a recuperar merced a la gestión realizada por la junta gestora de la corporación letífica, con Dolores Villanueva a la cabeza, que ha contratado los servicios de un equipo de expertos cuya labor ha atenuado la intensidad de las campanas, permitiendo que éstas vuelvan a sonar con normalidad coincidiendo con las horas en punto, desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche, salvo el tramo de 15 a 17 horas para respetar el descanso vespertino.

Una recuperación que, indiscutiblemente, ha llenado de satisfacción a la Hermandad del Socorro, así como a los vecinos que esperaban que el tradicional sonido volviese a acompañarles en sus quehaceres diarios. Cabe destacar que Dolores Villanueva, máxima responsable de la hermandad, en declaraciones concedidas a Gente de Paz ha querido agradecer su intervención al servicio de Línea Verde del Ayuntamiento de Córdoba, adscrita a la Policía Local, ya que «gracias a ellos se ha solucionado todo». Solo queda esperar que la reducción de decibelios también sea del agrado de los vecinos que propiciaron el cese del tañido, en aras de lograr una cohabitación feliz para todos.