La sede en la calle San Gregorio del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla ha sido escenario de un encuentro entre los máximos representantes del máximo órgano de representación de las hermandades sevillanas y la prensa. Un encuentro que ha servido para concretar aspectos sobradamente conocidos, que adquirieron en la cita carta de naturaleza oficializando lo que los mentideros – léase filtraciones – ya aseguraban desde hace tiempo.
Además de confirmar cuestiones como que la incorporación de hermandades de vísperas se encuentra parada, de momento, de destacar el carácter provisional, a modo de prueba, del acuerdo del Martes Santo, de garantizar que no se va a tocar ningún acuerdo antiguo que subsane conflictos históricos – en referencia a casos como la concordia entre el Gran Poder y la Macarena -, de volver a incidir que en 2018 se abordará la hipotética reforma de la Carrera Oficial con vistas a 2019, para la cual se manejas varias alternativas – dos o tres, nada nuevo aunque alguien lo haya vendido como todo un descubrimiento – y de asegurar que las corporaciones de negro de la Madrugá han descartado poner a sus nazarenos en filas de tres, el aspecto económico centró buena parte de las reflexiones.
En este sentido, el órgano que preside Joaquín Saenz de la Maza, precisó que el número de sillas de la calle Sierpes aproximadamente 300 sillas de las 600 cuya retirada había solicitado el Ayuntamiento de Sevilla por motivos de seguridad. Una reducción que reportará a las cofradías sevillanas una pérdida estimada de más de 75000 euros. Una cuestión que puede haberse considerado al tomar la determinación de elevar un 3% el precio de los abonos de las sillas de la Carrera Oficial, tras haber quedado congelados los precios los dos últimos cursos. De este modo parte de la pérdida sería asumida por los abonados que deberán pagar más en 2018. No obstante el tesorero Paco Vélez aclaró, que no hay cifras definitivas porque la decisión final deberá adoptarse conjuntamente con el CECOP por lo que está por ver cuál será el efecto real en las cuentas del organismo cofradiero.





