Las cuentas no salen

Suspira el querubín tras hablar con el arcángel amigo y comprobar que hay quienes están dispuestos a morir con sus extravagantes ideas con tal de no dar su brazo a torcer aunque las cuentas nazarenas no salgan del derecho ni del revés.

Suspira el alado porque sabe que las cátedras no otorgan a nadie sentido común por más que los conocimientos teóricos estén de sobra contrastados y reconocidos.

Suspira el ángel porque no sabe qué excusa será buena este año después de que la del año pasado no se la creyeran ni los recién nacidos y ve el futuro de la cofradía más negro que las túnicas de los nazarenos de su exiguo cortejo.