Córdoba, ⭐ Portada

Las hermandades cordobesas vuelven a demostrar, con su compromiso, que están donde deben, cuando deben

Las circunstancias derivadas de la terrible crisis sanitaria que está afectando a toda la sociedad está volviendo a evidenciar el compromiso solidario de las corporaciones letíficas y penitenciales de los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade, conscientes de su auténtica esencia, particularmente importante en época de carencias y penurias, sumándose a las múltiples iniciativas emprendidas por la iglesia que está ocupando el hueco que han dejado libre tantas y tantas ongs, que reciben millones de euros en forma de subvención procedentes de nuestros impuestos y cuya labor en esta crisis está siendo inexistente.

No ocurre así con las hermandades que, en mayor o menor medida, y dentro de las posibilidades de cada una de ellas, están demostrando que los cristianos, en general, y los cofrades en particular, están donde deben cuando deben. Nuevos ejemplos de esta realidad indiscutible, se han hecho públicos en las últimas horas en la ciudad de Córdoba, ejemplificada con la iniciativa emprendida por la pro-hermandad de la Quinta Angustia que ha desvelado que un grupo de hermanas están aportando sus manos y corazón en la confección de mascarillas para este tiempo de Pandemia. O como la hermandad de la Soledad que está colaborado junto a Hilos Solidarios en la adquisición de material para la fabricación de equipos EPI destinados a las personas que tratan el COVID19 en nuestros hospitales que ha solicitado colaboración difundiendo para ello la cuenta ES59 0081 7481 5400 0128 5932.

También la hermandad de la Esperanza ha informado de que algunos de sus hermanas, comprometidas con la situación que atravesamos y prosiguiendo con su iniciativa de la realización de mascarillas, han seguido confeccionando unidades que han sido donadas a la residencia de Ntra. Sra. de los Dolores. Ejemplo al que se ha sumado la hermandad del Sepulcro que ha concebido unas papeletas de sitio solidarias, destinadas «a todo el que quiera participar aunque no sea hermano, para dar la posibilidad de contribuir con la Bolsa de Caridad Parroquial en este duro momento que atravesamos» con las que se puede contribuir siguiendo las instrucciones especificadas en su web corporativa.

Por su parte, la Hermandad de la Sagrada Cena ha donado al servicio de reanimación del Hospital Reina Sofía una dotación de 20 pantallas faciales en su labor contra el COVID19, demostrando una vez más el compromiso inequívoco de la corporación de Poniente cuando es necesario arrimar el hombro.

Muestras todas ellas que demuestran fehacientemente que, más allá de mostrar su añoranza por las «procesiones perdidas» o realizar gestos de cara a la galería, las cofradías están en el lugar que les corresponde, comprometidas con la sociedad en la que se hallan inmersas, como siempre estuvieron a lo largo de los siglos.

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