Linares recibe a Jesús Sacramentado de la manera más especial

La ciudad de Linares ha vivido la fiesta de la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo de una manera atípica. Sin procesión por las calles del centro y bajo las más estrictas normas sanitarias, Jesús Sacramentado ha bendecido a su pueblo de una forma más cercana e íntima,  ya que lo ha hecho en todas las Iglesias del Arciprestazgo de la ciudad, de una forma especial que ha congregado a los vecinos de todas las feligresías en torno a sus Parroquias

Lejos de los ecos de trompetas, tambores, vivas y niños vestidos de comunión vividos en años pasados, el principal Templo de la ciudad; la Basílica de Santa María la Mayor ha acogido la tradicional Eucaristía, presidida por el párroco Sebastián Pedregosa Reche, que se celebra cada año a las 10:00h y que precede a la procesión del Santísimo por las calles de Linares, en la que todos los estamentos eclesiásticos de la ciudad están representados, y que este año ha sido sustituida por una pequeña procesión claustral y bendición desde la lonja de la Basílica. El Señor ha sido expuesto en el altar mayor de la Basílica, flanqueado por el templete que tallara Emilio Navas Parejo en 1958, para presidir la Santa Misa, posteriormente ha sido descendido del altar en una humilde custodia, sustituyendo a la que cada año pasea a Su Divina Majestad por las calles de la ciudad, para realizar la procesión por las naves basilicales y la lonja, lugar en el que ha bendecido los cuatro puntos cardinales del planeta.

Sin duda, esta celebración tan especial de la Fiesta Mayor de la Iglesia, inédita para muchos, reflejará un punto y a parte en la historia litúrgica de la Iglesia que, de una forma humilde y sencilla,  nos ha despojado de los lujos y pulcritudes que cada año afloran y enturbian la verdadera esencia de este Día.