Llegó…

Niño, a lo tonto esto ya está casi aquí. Las personas con dos dedos de frente saben disfrutralo todo como Dios manda (mira qué bien traído) y ni descuentan días como locos ni son tan merluzos como para ponerse tristes el Domingo de Ramos.

Esta semana casi todo lo que he tenido la suerte de ver me ha maravillado: los cultos de Misericordia, el besapié de Ánimas y la túnica nueva de Rendención. Un auténtico gustazo. Hay muchas cosas que demuestran que las cofradías, en la cultual y lo patrimonial, se lo están currando.

Por otra parte, y como no todo podía ser bueno, tenemos la proliferación de carteles de cofradías, los pregoncillos a tutiplén y… en fin, una serie de actos que ya, por abundantes, agotan al más pintado.

En fin, niño, vamos a sacar un par de torrijas que tengo por aquí que las penas, con pan, son menos. Dale caña, niño, no te prives de nada.