La decisión de la Asamblea e hermanos mayores de la Agrupación de Cofradías de Córdoba, en virtud de la cual han sido aceptadas en el seno de órgano de representación de las hermandades cordobesas cuatro nuevas corporaciones, ha llenado de satisfacción a los dirigentes de las corporaciones afectadas.Una satisfacción que ha sido puesta de manifiesto en boca de sus máximos responsables.
Así, Rafael Murillo, hermano mayor de las Lágrimas, ha subrayado que se han entendido que la solicitud no obedecía ni a cuestiones económicas ni a una intención derivada de incorporarse a corto plazo a la nómina de cofradías que hacen estación de penitencia en la Catedral, subrayando que la decisión adoptada facilitará su puesta en la calle, habida cuenta de que a partir de ahora la Agrupación de Cofradías solamente puede ser interlocutora con el Ayuntamiento en el caso de hermandades agrupadas. De haberse recibido una respuesta negativa, la complejidad de tener que tramitar los permisos pertinentes de manera individualizada, hubiese supuesto un hándicap y una carga adicional de trabajo para la joven corporación cuyos esfuerzos ahora podrán centrarse en materializar la primera fase del ilusionante proyecto de su misterio en el que ahora se encuentra inmersa.
También Rafael Herrador, hermano mayor de la Presentación al Pueblo, se ha mostrado agradecido y satisfecho con el desenlace. Así, el máximo responsable de la hermandad ha subrayado que «es un momento histórico para la corporación. Desde el año 2006, mucho ha sido el esfuerzo, voluntario e impagable de muchos hermanos y vecinos del Barrio de Cañero». Además, Herrador ha añadido que «este nombramiento no es sólo para la hermandad sino para la vida religiosa que gira en torno a la efigie de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos, residente en una no menos importante Parroquia de San Vicente Ferrer y su consiliario, D. Pablo Jesus Garzón. Es mucha la gratitud pero también el desear estar a la altura de la encomienda». En este sentido, el hermano mayor ha agradecido «en nombre de los hermanos, de la Junta de Gobierno, de nuestro consiliario y en el mio como Hermano Mayor, dicho nombramiento y estamos a disposición de quien quiera para trasladar nuestra alegría y fe por lo venidero».
Por su parte, Rafael Dorado, hermano mayor de la Conversión ha enfatizado «el respaldo y la aceptación del mundo cofrade cordobés al trabajo que llevamos realizando desde hace quince años, para aportar todo lo bueno que podamos y sepamos a la Semana Santa cordobesa», así como ha puesto de manifiesto «la ilusión y el aliento, para en un futuro a medio plazo poder llegar a hacer Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral, con la dignidad que se merece la ciudad de Córdoba».
Finalmente Juan Vargas Padilla, hermano mayor del Carmen de Puerta Nueva se ha mostrado igualmente satisfecho con la incorporación, además de por lo que en sí supone, porque «se tenia al Carmen de Puerta Nueva un poco como olvidada por las instituciones y ahora esta reconocida eclesiástica e institucionalmente». «Ahora toca luchar para seguir creciendo cristiana y humanamente», ha dicho el máximo responsable de la corporación lefítica.
En definitiva, una satisfacción generalizada por parte de unas hermandades que han demostrado que paso a paso, se puede ir creciendo en la dirección adecuada y que el futuro de nuestras nuevas hermandades es muy prometedor.





