La Macarena vuelve a hacer historia con el traslado de la Virgen de la Esperanza

José Antonio Fernández Cabrero continúa haciendo historia en el Arco. La hermandad de la Macarena ha cambiado de rumbo en muchos aspectos de la vida diaria de la corporación. El pasado 17 de marzo, la cofradía de la Madrugá sevillana llevó a cabo un hito histórico en el seno de la hermandad, como fue el traslado público del Señor de la Sentencia y de la Virgen de la Esperanza a sus respectivos pasos de salida. 

Todo hermano y devoto que quisiera asistir pudo acercarse a la basílica a presenciar tan solemne acto. De este modo, cuando se cerró el templo, las personas que permanecieron en su interior vivieron este momento histórico, tras el cual los asistentes debieron abandonar la basílica para que el equipo de priostía de la hermandad continuara con las labores de montaje de ambos pasos.

Más tarde, el martes de Pascua, tras la misa de 20 horas se trasladaba a María Santísima de la Esperanza Macarena desde el paso de palio al camarín del retablo principal de la basílica. Un traslado que volvió a producirse de manera pública, volviendo a convertirse en otro hito histórico. Una circunstancia que volverá a producirse con la llegada del besamanos de la Madre Dios.

La noche del viernes 14 de diciembre se trasladará a la Virgen de la Esperanza al presbiterio de la Basílica con motivo de su Besamanos, que comenzará al día siguiente, sábado 15 de diciembre. La Hermandad pretende que este acto sea accesible a hermanos y devotos. Cuando se cierre la Basílica, las personas que quieran podrán permanecer en el templo, si bien la Virgen de la Esperanza será ataviada en el interior del camarín. 

Mientras tanto, se procederá al montaje del altar de Besamanos. Al finalizar las tareas de montaje, se trasladará a la Virgen de la Esperanza hasta el presbiterio. Una vez la Virgen se sitúe en el presbiterio, las personas que estén en la Basílica deberán ir abandonando el templo para que se pueda concluir el montaje del Besamanos.